Tras una frustrada gira federal visitando a gobernadores, CGT convocó a una reunión de su consejo directivo. Se esperan posibles medidas de fuerza.
A principios de enero, la Confederación General del Trabajo (CGT) realizó una gira por varias provincias para reunirse con gobernadores e intentar convencer a los gobernadores de no respaldar la reforma laboral tal como fue enviado al Senado.
Esta situación no salió con estaba previsto. Incluso, este martes los iba a recibir el mandatario de Córdoba, Martín Llaryora, pero sorpresivamente lo canceló por "problemas de agenda". A raíz de esta situación la central obrera convocó a una reunión de su consejo directivo para este viernes, con el objetivo de definir su posición frente al proyecto de reforma laboral que comenzará a debatirse en el Congreso.
Así lo confirmó Cristian Jerónimo, secretario general de la central obrera, en diálogo con Radio Buenos Aires AM 1350, donde aclaró que por el momento no hay una definición de paro general.
"Hoy había programada una reunión con los gobernadores de Córdoba y Santa Fe, pero quedó postergada por problemas de agenda", señaló, y remarcó que desde la CGT prefieren entender esa situación como una cuestión organizativa y no como una falta de voluntad política.
Para la CGT, la reunión tenía además un valor estratégico concreto. Llaryora y Pullaro influyen sobre senadores y diputados cuyos votos resultan clave en un Senado donde el oficialismo todavía no tiene garantizada la aprobación de la reforma laboral.
Esta situación se suman a la evasiva de algunos gobernadores de buen diálogo con el Gobierno a concretar un encuentro con la CGT. Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca): pese a la insistencia sindical en fijar una fecha de reunión, estos mandatarios "buscan excusas para no hacerlo o no contestan los llamados", se quejan en la central obrera.
En este sentido, el encuentro del próximo viernes se dará en un marco de máxima tensión dentro del movimiento obrero y de presión política creciente, en momentos en que el oficialismo acelera gestiones para sumar apoyos en el Congreso y avanzar con la agenda legislativa del Gobierno.
En su entrevista radial, Jerónimo reconoció que pueden existir ciertos incentivos económicos. "Muchas veces se ponen zanahorias, que son recursos para las provincias", dijo, aunque remarcó que "lo importante es priorizar que la gente esté bien".
Los sí y los no del Gobierno a los pedidos de la CGT
Encabezando rechazos, el oficialismo mantiene su negativa en el poder modificar el artículo que elimina la obligación de los empleadores de actuar como agentes de retención de la cuota sindical. Desde el Gobierno sostienen que la medida se ajusta a los criterios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y cuestionan que las empresas deban cumplir ese rol administrativo en favor de los gremios.
En cuanto a la liberación de las cuotas solidarias, el Ejecutivo estaría dispuesto a revisar los artículos que limitan los aportes compulsivos acordados en convenios colectivos, una de las principales preocupaciones de la dirigencia sindical.
Incluso, en el oficialismo admiten que podría buscarse una fórmula para que el esquema se mantenga, aunque algunos referentes interpretan que la estrategia de Patricia Bullrich apunta a exponer los reclamos gremiales como una defensa del poder sindical más que de los trabajadores.
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