Polémica por el traslado del sable corvo de San Martín y renuncia de la directora del Museo
El presidente Javier Milei dispuso a través de un decreto que sea trasladado. Advierten que es un grave antecedente.
Este martes el gobierno de Javier Milei confirmó el traslado del sable corvo del general José de San Martín a través del decreto 81/2026. Ahora, una de las piezas más emblemáticas del patrimonio histórico argentino pasará del Museo Histórico Nacional al Regimiento de Granaderos a Caballo.
De esta forma, se deroga el decreto 843/2015 que había realizado Cristina Fernández de Kirchner donde se había dispuesto exactamente lo contrario. Esta decisión presidencial ya generó polémica, debido a que los descendientes de Juan Manuel de Rosas –a quien el libertador le heredó su arma– presentaron un amparo para evitar este movimiento.
Incluso la Asociación Argentina de Investigadores en Historia advirtió que el traslado de la reliquia representa "un grave antecedente en materia de protección de patrimonio histórico", y pidió su revisión.
La primera consecuencia de la publicación del decreto es la renuncia de quien actualmente ocupa el cargo de directora del Museo, María Inés Rodríguez Aguilar, quien antes había sido directora general de Museos.
La historia detrás del sable corvo de San Martín y dónde debería quedarse
En 1844 el general redactó su testamento y le legó el sable al entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas.
"El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sud, le será entregado al General de la República Argentina don Juan Manuel de Rosas como una prueba de la satisfacción que, como argentino, he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla", manifestó San Martín en su escrito.
Este arma fue utilizada por el libertador en el combate de San Lorenzo, en el cruce de los Andes y en las batallas por la emancipación de Chile y Perú.
Cuando Rosas falleció, el 14 de marzo de 1877, el arma pasó a manos de su yerno Máximo Nepomuceno Terrero, quien estaba casado con su hija “Manuelita”. El 26 de noviembre de 1896 el matrimonio Terrero-Rosas donó el sable al Museo Histórico Nacional y fue exhibido al público.
Sin embargo, el arma fue robada –y posteriormente recuperada– en 1963 y 1965 por militantes de la Juventud Peronista que exigían que se levante la proscripción contra el partido. Ante estos ilícitos, se decidió trasladarla al Regimiento de Granaderos.
Recién en 2015 la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner dispuso que vuelva al museo, aunque bajo custodia permanente de los granaderos. Esta normativa fue dejada sin efecto por el decreto dado a conocer este martes.
En esta nueva disposición oficial, el Gobierno consideró "que la guarda del Sable Corvo en el ámbito del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín y en su sede constituye una solución coherente con el legado del Libertador, restituye su contexto histórico propio y garantiza condiciones adecuadas de preservación, custodia y jerarquía institucional".
En esta línea, desde Casa Rosada destacaron que la decisión busca honrar la historia nacional y reafirmar, mediante sus símbolos fundacionales, los valores de soberanía, independencia y libertad.
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