Malvinas: la posición del Gobierno ante la posibilidad de que Estados Unidos retire su apoyo al Reino Unido
La Casa Rosada analiza con cautela la advertencia surgida desde Washington, que evalúa modificar su postura sobre las islas como presión para que Londres aumente el gasto militar.
El Gobierno argentino sigue de cerca las versiones sobre una posible revisión de la postura de Estados Unidos respecto de las Islas Malvinas. Según publicó el diario británico The Telegraph, funcionarios del Pentágono evalúan utilizar la posición de Washington sobre el archipiélago como una herramienta de presión para que el Reino Unido aumente su gasto en Defensa.
La información volvió a poner el reclamo argentino por la soberanía de las islas en el centro de la agenda internacional, aunque en la Casa Rosada consideran que el planteo debe ser interpretado dentro de una estrategia más amplia de la administración de Donald Trump hacia sus aliados de la OTAN y no, por ahora, como un cambio formal de la política exterior estadounidense.
De acuerdo con The Telegraph, altos funcionarios del Pentágono analizan la posibilidad de revisar el respaldo a la soberanía británica de Malvinas si Londres no avanza lo suficiente en el incremento de su presupuesto militar. La presión se vincula con el nuevo objetivo de la OTAN de llevar el gasto en defensa y seguridad hasta el 5% del PBI.
La presión de Estados Unidos sobre Reino Unido
La discusión se inscribe en la estrategia impulsada por Donald Trump para que los países europeos asuman una mayor responsabilidad en materia de defensa y reduzcan su dependencia de Estados Unidos.
En ese marco, Washington considera insuficiente el plan de inversión militar presentado por el gobierno británico. El secretario de Defensa estadounidense, Elbridge Colby, también reclamó públicamente mayores esfuerzos de países como el Reino Unido, mientras destacó los avances realizados por Alemania, Polonia, Países Bajos y las naciones escandinavas.
Los países de la OTAN acordaron elevar progresivamente sus inversiones hasta 2035, con un objetivo del 3,5% del PBI destinado directamente a defensa y otro 1,5% para infraestructura y gastos vinculados con la seguridad.
Así, la cuestión Malvinas aparece incorporada a una negociación mucho más amplia entre Washington y Londres, relacionada con el gasto militar, las capacidades de defensa y el futuro despliegue de tropas estadounidenses en Europa.
Por el momento, el reporte de The Telegraph no da cuenta de una decisión tomada por la Casa Blanca ni por el Pentágono. Se trata de una alternativa que, según el medio británico, forma parte de las conversaciones que mantienen funcionarios estadounidenses con sus aliados.
La postura de Washington
La posibilidad de un cambio genera especial atención porque Estados Unidos sostuvo históricamente una posición neutra respecto de la soberanía de las islas, aunque reconoce la administración británica sobre el archipiélago.
De hecho, el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, había ratificado esa postura a mediados de agosto, cuando descartó que existiera un giro de la administración de Trump. “Los Estados Unidos tienen una posición de neutralidad sobre las islas. Eso no ha cambiado”, afirmó en una entrevista con TN.
La declaración del diplomático ocurrió después de que en abril trascendiera un correo interno del Pentágono en el que se mencionaba, entre otras alternativas, la posibilidad de revisar el respaldo diplomático estadounidense a la posición británica sobre Malvinas. En aquella oportunidad, el entonces secretario de Estado, Marco Rubio, minimizó el episodio y lo describió como “un mail con algunas ideas”.
Ahora, la nueva información publicada por The Telegraph vuelve a poner esa posibilidad sobre la mesa, aunque sin que exista hasta el momento una modificación oficial de la política estadounidense.
El reclamo argentino
Argentina mantiene su reclamo histórico de soberanía sobre las Islas Malvinas, mientras que el Reino Unido sostiene su posición sobre el archipiélago y reafirma su administración del territorio.
En este contexto, cualquier eventual modificación de la postura de Washington tendría relevancia para la política exterior argentina. Sin embargo, desde el Gobierno optan por evitar una interpretación anticipada y siguen el tema con "cautela y prudencia", a la espera de que las versiones sobre las discusiones dentro del Pentágono se traduzcan en una decisión concreta de la Casa Blanca.
La situación se conoce, además, pocos días después de otra controversia vinculada con la presencia de un buque británico en Ushuaia. El canciller Pablo Quirno defendió la autorización para el ingreso del VS Promise al puerto fueguino y explicó que se trata de un petrolero contratado para transportar crudo producido en la Cuenca Marina Austral. Desde el gobierno de Tierra del Fuego, en cambio, habían cuestionado la presencia de la embarcación y señalado la existencia de una normativa provincial que restringe la operación de buques de bandera británica.
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