Londres
El Tribunal Penal Central de Londres sentenció a cadena perpetua a Thomas Mair, el fanático de extrema derecha que asesinó a la diputada laborista Jo Cox, apenas una semana antes de la votación del brexit en el Reino Unido.
Los jurados deliberaron por menos de dos horas antes de que Mair, de 53 años, fuera encontrado culpable de dispararle tres tiros y darle 15 puñaladas a Cox el pasado 16 de junio, una semana antes del referéndum que validó la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
El asesinato se produjo en Birstall, distrito político del norte de Inglaterra, y Mair atacó a la parlamentaria pro europea al grito de “Esto es por Gran Bretaña”, “Mantengan Gran Bretaña independiente” y “Primero Gran Bretaña”, según escuchó la corte. Mair, a quien se le encontraron en su casa libros nazis, se había declarado inocente, pero sus abogados no presentaron pruebas en su defensa. También, en su primera audiencia en la corte, cuando le preguntaron su nombre, respondió: “Muerte a los traidores, libertad para Gran Bretaña”.
En el cierre, el fiscal Richard Whittam sostuvo que Cox había sido víctima de un ataque cobarde: “La pura brutalidad de su asesinato y la total cobardía de su asesino ponen frente a frente los dos extremos de la humanidad”. En tanto, el juez Justice Wilkie lo sentenció a cumplir cadena perpetua debido a la “gravedad excepcional” del delito. Mair también fue sentenciado por posesión de armas y de una daga.
El acusado no reaccionó al escuchar la condena por matar a Cox y herir a Bernard Kenny, un peatón de 77 años que trató de ayudar a la diputada. Tampoco lo hizo durante la semana que duró el juicio.
Según los observadores, Mair estuvo inmóvil e impasible, y utilizó un bloc de notas para escribir los nombres de quienes reconoció en el Tribunal: un periodista, un diputado de un distrito vecino y familiares de Cox.
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