Picotear fuera de horario altera nuestra memoria

Aseguran que afecta la parte del cerebro dedicada al aprendizaje.

California
Aunque nos cueste admitirlo, la mayoría de nosotros ha atacado alguna que otra vez la heladera durante la noche.

Y aunque muchos nutricionistas resaltan que el famoso picoteo puede alterar nuestra dieta, ahora llega una nueva advertencia de los científicos que poco tiene que ver con el sobrepeso.

Según un estudio de la Universidad de California, este hábito podría estar afectando a nuestras capacidades cerebrales, más concretamente a nuestra memoria.

El problema no tiene que ver tanto con qué comer, sino con respetar los tiempos del reloj biológico.

"Creemos que el momento en el que comemos es la principal causa del deterioro de la memoria", ha asegurado el Dr. Dawn H Loh, líder de la investigación.

Para llegar a esta conclusión los investigadores analizaron el comportamiento y las habilidades cognitivas de ratones a los que sometieron a estrictos horarios de alimentación.

Durante un período de dos semanas, se dispuso que un grupo de ratones pudiera comer en los momentos del día en los que estaban más activos, mientras que el resto lo hizo sólo en los momentos en los que solían dormir.

A su vez se realizaron pruebas con pequeñas descargas eléctricas en lugares específicos de su habitáculo. Se suponía que los roedores recordarían el lugar exacto donde esto sucedía, justamente para evitar pasar por allí.

Sin embargo, los animales que se habían estado alimentando durante sus horas de sueño tenían mucho menos miedo a entrar en ese espacio, indicando que no podían recordarlo.

Además, después de enseñarle nuevos objetos el grupo no era capaz de identificarlos si los volvían a ver una segunda vez, mientras que el grupo que comía en las horas de mayor actividad sí.

Esto sucede porque picotear por la noche afecta al hipocampo, la zona del cerebro responsable de la memoria a largo plazo y del aprendizaje.

"El hecho de que las moléculas involucradas en la memoria se vieran afectadas hizo que los investigadores concluyeran que el momento en el que comemos afecta a la fisiología del hipocampo y por lo tanto a nuestra habilidad para aprender.

Aunque todavía hay que comprobar hasta qué punto esto podría afectar los hábitos en los humanos, los investigadores sostienen que al menos sí afecta nuestra habilidad de llevar a cabo distintas tareas.

Por esto, recomiendan evitar el picoteo nocturno. Además, y como ya hemos sido advertidos en varias ocasiones nos hace engordar: comer fuera de hora puede hacer que engordemos un 28% más que si comiéramos cuando debemos según determinó un trabajo de Universidad de Northwestern.

Exceso de azúcar
Los jugos de fruta envasados, en la mira

Aunque el estudio fue realizado con productos de venta en Reino Unido, los especialistas advierten que es necesario tomar conciencia respecto de lo que consumimos. Según el relevamiento hecho por científicos de Londres y Liverpool, los jugos envasados que se venden como naturales contienen un exceso de azúcar: el 100% de ellos contenía la mitad de azúcar recomendada para todo un día. Si bien los nutricionistas no dicen que hay que dejar de consumirlos, sí advierten que no debe reemplazarse el consumo de cinco piezas de frutas diaria por estos jugos.

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