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El violador Soñé pidió la libertad condicional, pero se la negaron

Esa fue la decisión de un Tribunal revisor, que coincidió con otro juez al negar el beneficio por los informes criminológicos desfavorables. Agotaría su pena en 2032.

El violador Carlos Soñé, quien purga una condena de 30 años por violar, golpear y dejar morir al hijo de su pareja, un niño de 3 años, ya está a tiempo de recibir su libertad condicional pero los informes criminológicos y los jueces siguen fallando en su contra. De esta manera, el hombre va camino a cumplir su condena entera tras las rejas.

Cabe recordar que el 31 de octubre de 2002, en el barrio Parque Industrial de Cutral Co, Carlos Soñé violó a Franco Alonso, el hijo de 3 años y medio de su pareja. Ese fue uno de los tantos abusos que le había realizado al pequeño a lo largo de un año, pero en esta ocasión le desencadenó un cuadro de peritonitis. Al niño lo dejaron tirado en su cama hasta que advirtieron que estaba muerto.

En el juicio realizado en 2004, se dejó probado que el día previo, Soñé golpeó salvajemente a Franco provocándole lesiones en la boca, rostro, tórax, abdomen y en los dedos de las manos. Luego, el 31, a pesar de que el chico estaba tirado solo en su cama, como solía pasar cada vez que Soñé lo atacaba, incluso mordiéndolo y quemándolo con cigarrillos, la Bestia lo volvería a violar. Franco se descompensó y lo tiraron en su cama donde agonizó en total soledad.

El pequeño murió esa noche. Sin mayores alternativas y tras varias horas de tratar de organizar una coartada, Soñé y su pareja, Patricia Alonso, acudieron al Hospital de Cutral Co con el niño muerto y aludieron que había sido atacado por un perro. Los profesionales del hospital advirtieron las lesiones graves y la violación y notificaron a las autoridades.

Con la prueba reunida, la fiscalía logró que Soñé fuera condenado como autor de abuso sexual con acceso carnal continuado, agravado por su condición de guardador en concurso real con abandono de persona agravado por el resultado muerte, en concurso real con lesiones leves continuadas. Por esto le dictaron el 6 de mayo de 2004 una pena de 30 años de prisión que fue ratificada dos años después.

Por su parte, a su pareja y mamá de Franco, Patricia Alejandra Alonso, se la condenó a 16 años de prisión por el delito de “lesiones leves calificadas por el vínculo en concurso real con abandono de persona calificado por el resultado de muerte y el vínculo”. La pena la cumplió y lo único que se sabe que es ya no vive en la provincia.

En los últimos años, el violador ha solicitado en reiteradas oportunidades y a través de su defensa, el acceso a algunos beneficios propios de la progresividad de la pena, como las salidas laborales. Sin embargo, estas le han sido negadas por los informes que indican un riesgo alto de reincidencia.

De igual manera volvió a ocurrir días atrás, cuando esta vez se le requirió al juez Mauricio Zabala que ordene la incorporación de Soñé al régimen de libertad condicional, al cual se encuentra apto para acceder de acuerdo al requisito de cumplimiento de dos tercios de la pena.

No obstante, los informes criminológicos siguen operando en su contra. Según dio a conocer la defensa pública, profesionales que han entrevistado y estudiado al violador indicaron que el hombre no es permeable a los tratamientos a los que se ha intentado someterlo, a pesar de la supuesta voluntad que demostró al requerir que se lo someta a ellos.

"Esta falta de permeabilidad se ve manifiesta por una cuestión de voluntad de Soñé de responder frente a los objetivos que se le plantean", indicaron.

La fiscalía fue más allá y detalló que los profesionales señalaron que "no hay voluntad genuina", sino que solo apunta a obtener el beneficio y que "no reconoce el daño causado a la victima ni el hecho por el cual ha sido condenado". Es por esto además que "el riesgo no se ha morigerado".

Asimismo, el domicilio que ofreció fijar como residencia una vez en libertad, ubicado en Centenario, fue también declarado como no apto por el riesgo comunitario que representaría la presencia de Soñé allí, dada la presencia de niños en domicilios contiguos.

Por su parte, la defensa consideró los informes criminológicos como "arbitrarios" y aseguraron que la atención integral solicitada nunca le fue brindada a su defendido de manera adecuada. También señalaron que habían pedido un aumento de las sesiones semanales y que esto no se concretó, que el informe socioambiental no era "serio" sino acotado, y recordaron que el violador registra puntajes de conducta y concepto 10 dentro de la U11, sin sanciones.

Aún así, Zabala no consideró apropiado el otorgamiento del beneficio, y esta decisión fue ratificada el viernes pasado por los jueces Lucas Yancarelli, Estafanía Sauli y Bibiana Ojeda.

Queda claro que a la defensa aun le queda por pelear y lo cierto es que ningún juez parece querer animarse a enfrentar las potenciales consecuencias de lo que podría significar otorgarle la libertad a uno de los violadores más recordados y repudiados de la provincia. La otra incógnita que nadie ha aún mencionado es qué ocurrirá cuando la pena esté efectivamente purgada en 2032 y el hombre deba ser liberado obligatoriamente.

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