La perversión quedó escrita: los cinco cuadernos que ayudaron a probar los abusos sexuales del empresario que fingió un ACV
Lo declararon culpable por abusar de su hijastra durante 19 años. Le inculcó un comportamiento sectario, donde los abusos aparecían disfrazados de una "misión mística".
En el final del emblemático juicio contra un reconocido empresario de Neuquén por abusos sexuales a su hijastra durante 19 años, las y los 12 integrantes del jurado popular pidieron revisar cinco cuadernos aportados como prueba. Cuando regresaron a la sala, el veredicto fue unánime: culpable.
Estos cuadernos sobrevivieron al silencio y ocultamiento. Estuvieron guardados durante más de 20 años en la planta alta de una casa de un barrio privado de Neuquén, dentro de un armario que los investigadores terminaron abriendo con una orden judicial.
Durante el juicio se transformaron en una de las pruebas más contundentes para acreditar la teoría de la fiscalía: que el reconocido empresario neuquino J.R. (cuyo nombre completo no puede darse a conocer como parte del resguardo a la víctima) construyó un sistema de manipulación que le permitió abusar sexualmente de su hijastra desde que tenía 7 años hasta los 26.
La víctima aseguró que los abusos sexuales quedaron escritos
La mayoría de las veces, las causas por delitos sexuales llegan a juicio sostenidas por el testimonio de la víctima, pericias psicológicas, forenses, testigos y una trama de indicios que permiten reconstruir lo ocurrido. En este caso, además de toda esa prueba, el registro escrito también fue fundamental para probar la corrupción de la menor, y el abuso sexual sistemático y continuado.
La investigación comenzó en 2022. La mujer radicó la denuncia contra su padrastro a partir de un episodio particular donde volvió a tomar contacto con él. En su relato sobre la espeluznante vivencia de abusos, mencionó unos cuadernos que el hombre le hacía escribir desde pequeña.
Esa referencia impulsó una medida clave de la investigación. A pedido del fiscal jefe Maximiliano Breide Obeid y de la asistente letrada Cecilia Sabatte, la Justicia autorizó allanamientos en la vivienda familiar.
El primero, realizado en 2024, permitió secuestrar los cuadernos y también fueron incorporadas hojas sueltas con anotaciones relacionadas con los hechos investigados.
La búsqueda continuó un año después con un segundo procedimiento destinado a recuperar otro cuaderno mencionado por la víctima. Aunque ese ejemplar no apareció, los investigadores encontraron un dato que reforzó las sospechas de un ocultamiento: detrás del armario ubicado en la habitación del empresario existía un doble fondo o contrafrente.
Quien intentó ocultarlos ya estaba siendo investigado. Quien había escrito recién empezaba a comprender que aquello que durante años creyó normal había sido, en realidad, un largo proceso de abuso sexual en torno a una especie de realidad paralela.
El sistema de sometimiento sexual: "Curaba enfermedades y dolencias"
Durante las diez jornadas del juicio, la fiscalía no describió los abusos como hechos aislados, sino como parte de un sistema construido durante casi dos décadas. Cuando en realidad le generaba un daño psicológica y físico espeluznante, su padrastro se hacía pasar por un médico con poderes espirituales.
El contenido exacto de los cuadernos no puede ser develado por protección a la víctima. Durante el juicio, la prueba fue incorporada por una efectivo del Seguridad Personal de la Policía quien indicó qué dice cada uno de los cuadernos. A su vez testigos declararon sobre la existencia de los cuadernos y el contenido.
En su alegato de apertura, Breide Obeid definió al acusado como "un manipulador". Todas las pruebas aportadas dieron cuenta de que había creado un universo propio, con reglas que imponía puertas adentro de la familia que había que mantener bajo secreto, clave para mantener silenciada a la víctima.
En este marco, fuentes judiciales allegadas a LM Neuquén indicaron que los cuadernos funcionaban como si fueran un diario íntimo pero donde J.R. le hacía anotar desde muy temprana edad la forma y el periodo de mantener relaciones sexuales, donde los abusos aparecían disfrazados de una misión mística y tratamientos.
El empresario inculcó un comportamiento sectario. De acuerdo a lo señalado a este diario, impuso una ley de energías que regía el funcionamiento familiar, y a través de esa energía, se podían curar enfermedades y dolencias. Aún así, incluso con el invento de un conjuro, todo concluía en abusos sexuales que pasaban como relaciones.
Fuentes judiciales allegadas a LM Neuquén indicaron que utilizaba un discurso místico basado en energías, conjuros y una supuesta misión para justificar prácticas sexuales que la víctima, siendo una niña, no podía comprender como abusos.
La pena de prisión al abusador podría ser la más grande de Neuquén
El empresario fue declarado responsable por abuso sexual con acceso carnal continuado agravado por el resultado dañoso en la salud física y mental de la víctima, por haber estado encargado de su guarda y por haber aprovechado la convivencia cuando era menor de edad, en concurso ideal con corrupción de menores continuada.
Tras conocerse la condena, el fiscal pidió que el acusado dejara de cumplir prisión domiciliaria y pasara a prisión preventiva hasta, al menos, el próximo 8 de agosto. El planteo fue acompañado por la querella y aceptado por el juez técnico Marco Lupica Cristo, quien ordenó su alojamiento en una unidad de detención.
Ahora, tras el veredicto unánime de culpabilidad por parte del jurado popular, resta la audiencia de cesura en la que Lupica Cristo fijará la pena. La fecha podría agendarse para los primeros días de agosto pero aún no fue confirmada.
La escala penal aplicable oscila entre los 12 y los 35 años de prisión efectiva. El representante del Ministerio Público Fiscal aseguró a LM Neuquén que la pena solicitada al juez rondará los 30 años, una de las más grandes de en la historia judicial.
Entre las agravantes del abuso y la corrupción de menores figuran la duración de los hechos durante 19 años, desde los siete hasta los 26 años de la víctima—que se computan en porciones de 7 a 18 años, y en el período clave de 7 a 13 años y la porción 18 a 26. En tanto, otras agravantes son lo sistemático y continuado, así como la agravante de guarda y la convivencia.
A su vez, otra agravante es el daño psicológico acreditado mediante pericias que advirtieron afectación de la personalidad, y de la seguridad, así como la agravante de las secuelas físicas incorporadas al expediente. La única circunstancia que podría atenuar la pena del empresario condenado es la ausencia de antecedentes penales.
De todas maneras, uno de los aspectos aberrantes de este proceso judicial, es que hasta último momento el abusador intentó evitar ser juzgado cuando fingió un ACV en plena audiencia. El bochornoso momento fue descubierto por la actuación de los médicos bajo orden del juez que detectó su mentira.
Además, no solo intentó bajar testigos del MPF, sino que LM Neuquén pudo relevar que a principios de este año se casó con su pareja y madre de la víctima, lo que impidió que la mujer sea llamada a declarar en su contra como lo dispone el Código Procesal. Por el contrario, brindó testimonio a favor de la defensa.
Mientras la pena genera gran expectativa, el caso expuso que pese al sistema de manipulación por el que le hizo escribir y normalizar los abusos, la víctima pudo romper la estructura que funcionó durante más de dos décadas.
Incluso con la paradoja de que los mismos cuadernos que el acusado le hizo escribir como parte de ese mecanismo de control terminaron convertidos en una de las pruebas que contribuyeron a demostrar su culpabilidad y, de una vez por todas, que la víctima pueda reescribir su historia de vida sin abusos.
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