Mano dura con mochileros: habían sido sobreseídos por fumarse un porro, pero la fiscalía apeló
La causa tiene como protagonistas a dos hombres que fueron identificados en una plaza de Bariloche. Les incautaron dos cigarrillos de 1,46 gramos y, 1,76.
Más allá de que muchas personas no tienen pruritos en fumar marihuana en espacios públicos, deberán prestar mucha atención a la posible presencia de fuerzas de seguridad provinciales y nacionales y su rigurosidad a la hora de los controles preventivos. Una situación muy particular, por ejemplo, les toca vivir a dos mochileros, de nombres Kevin y Diego, quienes terminaron con una causa penal por tenencia de estupefacientes por fumarse un porro en la plaza Italia de la ciudad rionegrina de San Carlos de Bariloche.
La investigación se inició a partir de una identificación de rigor por parte de fuerzas de seguridad en el espacio público barilochense. Los mochileros compartían un porro con otra persona y motivaron las sospechas de los uniformados. A partir de esta situación, se avanzó con una requisa y los dos hombres se vieron obligados a mostrar el contenido de sus mochilas, donde fueron encontrados dos porros: uno de 1,46 gramos y, otro, de 1,76 gr.
La fiscalía con los tapones de punta
Los mochileros, tras el operativo, fueron notificados de la apertura de una causa y la justicia federal de Bariloche les informó que se les atribuía el delito de tenencia de estupefacientes para la propia ingesta “dada la escasa de cantidad de droga habida”.
Pasado un tiempo, recibieron la buena noticia de que el magistrado interviniente había dictado su sobreseimiento. Sin embargo, la alegría no les duró demasiado: el Ministerio Público Fiscal (MPF), aplicando toda la rigurosidad de la ley, decidió hacer una presentación ante la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca para que se revise el sobreseimiento.
Lamentablemente para los mochileros, los camaristas mostraron un criterio similar al MPF y descartaron la posibilidad de que sean beneficiados con la doctrina emanada de los precedentes “Arriola” (que se aplica en muchas causas donde los secuestros de drogas son escuetos). “Esa tenencia lejos estuvo de constituir una conducta ejercida en un marco de privacidad o intimidad sin trascendencia a terceros, que merezca el amparo de la garantía mencionada. En tales condiciones corresponde admitir el recurso deducido por el MPF y la revocación del auto apelado”, enfatizaron los camaristas roquenses.
De esta forma, los mochileros siguen en la mira del MPF y deberán aguardar las próximas acciones de los responsables de la acusación.
Otro criterio para el ámbito privado
En el caso de causas que se inician a partir del hallazgo de drogas en el interior de viviendas y si la cantidad es escasa, los sospechosos tienen muchas posibilidades de ser beneficiados con una absolución.
Una de las tantas investigaciones desarrolladas por la Policía en el Alto Valle rionegrino, por ejemplo, terminó con la absolución de un albañil que estaba bajo sospecha por el supuesto manejo de un kiosco narco.
La investigación había sido desarrollada por la División Unidad Operativa de la Policía Federal y se apoyaba en sospechas de comercialización de marihuana por parte de un hombre que vivía en el barrio Fiske Menuco. En el allanamiento, realizado el 9 de abril de 2022, se encontraron cogollos de marihuana y también algunos porros.
A la hora del proceso oral, el acusado hizo su descargo y aseguró que la droga hallada era para consumo personal. Asimismo, remarcó que hacia compras habituales de marihuana a través de Telegram.
Luego de escuchar al hombre bajo sospecha, la parte acusadora decidió no avanzar con el pedido de castigo y adelantó que pediría la absolución del hombre. La defensa, por su parte, mostró su acuerdo
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