Que no se nos gaste la palabra "acuerdo" de tanto usarla

POR FERNANDO CASTRO - Editor +e

El lunes, las principales operadoras del país y los gremios petroleros se reunirán con el gobierno neuquino. Habrán pasado casi 15 días desde las últimas dos muertes de operarios en Vaca Muerta. Es tan sabido como necesario reiterarlo: la seguidilla llegó a ocho víctimas fatales en 15 meses en la cuenca neuquina.

El encuentro será en la Casa de Gobierno. La foto de rigor buscará dar una señal política, acaso descomprimir un escenario de preocupación que cruza a parte de la industria. ¿Vale lo mismo una muerte en 1973 que una en 2019? Obviamente, sí. Los datos oficiales indican que hubo un centenar en 20 años. Parte de lo nuevo es la transmisión casi en tiempo real de ese drama. La velocidad, el impacto de la pérdida, discurre a otro ritmo. Hay cierto contraste en la cuenca neuquina. Por un lado, la velocidad y la reiteración de algunos hechos pesarosos, cómo suelen llegar a la opinión pública y, por un carril paralelo, la demora con la que se dan algunas respuestas.

Cuando se escribe (se trata de pensar y ordenar) acerca de esa enorme caja de resonancia económica, social, política, productiva que también es Vaca Muerta, se llega a un denominador común. En un punto, lo mucho por hacer –vemos recién el despegue de un boom cuyo mejor escenario es difícil de imaginar– y la necesidad de establecer esos acuerdos básicos que son la figurita difícil de la historia argentina. Se escribe “acuerdos básicos” y se asiste al escalofrío de antiguas derrotas de este país. Porque dejar de lado una oportunidad enorme, para un país, no es otra cosa que eso, una derrota. Sin embargo, tampoco es que abundaron oportunidades como esta.

Los que saben, ese puñado de dirigentes y empresarios con dosis similares de buenas intenciones y ambición, equiparan a Vaca Muerta con “el campo”. Ya es un latiguillo, como se habrá notado desde hace meses.

La cuenca nequina como salvación del país y salvavidas shale para, también, pagar la enorme deuda en la que –se viene una nueva temporada de la serie…– navegaremos durante años. También como plataforma para el despegue de otras industrias, y sería bueno que para agregar valor junto a los enormes científicos que tiene este país. “Acuerdos básicos”. Bueno, es momento de apurar los pasos para ir estableciendo algunos.

Si se mide la capacidad de respuesta de los gigantes mundiales y nacionales con uno o los dos pies en Vaca Muerta, se cae en que, más que nunca, se cumple aquello de que “querer es poder”. Es otro latiguillo. Pero tiene precedentes poderosos en Neuquén.

Están los últimos cinco años y toda la producción petrolera viniendo de ese precepto. Los que quisieron pudieron.

Hay dos temas en los que se pueden dar grandes avances con un mínimo aporte de todos los actores del sector, ya que se van a quedar 35 años, la mayoría de ellos en la cuenca neuquina: ¿será tan difícil garantizarse una respuesta ambiental acorde a las expectativas de la producción? ¿O solo vale la carrera de quien tiene la rama horizontal más larga? ¿Vale, también, tener un plan para seguir avanzando en los enormes cambios que hubo en la seguridad de los yacimientos?

Claro, otra vez, decirlo es más fácil que hacerlo. Pero está claro que es sustancial para, esta vez sí, aprovechar ese empeño testarudo de la naturaleza de este bendito país por dar oportunidades una y otra vez.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario