¿Quisieron matar al narco Aldo Homann en la cárcel?
“El miércoles perdimos contacto con mi hermano. Cada vez que llamamos a la cárcel para averiguar, nos dijeron que estaba bien y cuando el martes fue el abogado lo encontró tirado todo desnudo en ‘la escalera’. Lo llevaron al hospital y una médica nos dijo que estaba grave y que solo un milagro lo podría salvar”, así describió Lucas Homann, músico y hermano del conocido narco Aldo Homann, la situación en diálogo con LMN.
Para los que no lo conocen, Aldo Homann, es un importante narcotraficante de la región y en algún momento se habló de vínculos y disputas con el clan de los Montecinos de Cipolletti, pero lo cierto es que había una suerte de distribución del territorio.
Homann, cumple con 31 años de condena por causas de narcotráfico y también tiene un robo en su haber.
Su última caída fue en septiembre de 2018 cuando lo traicionaron y entregaron. La Policía rionegrina montó un espectacular operativo y lo detuvo en una chacra de Cervantes donde tenía acopiado 86 kilos de marihuana.
Tras la caída, permanece en el oscuro pabellón 4 del Penal de Ejecución 2 de Roca a un par de celdas de José “Chiqui Forno”, el líder de la megabanda que hizo estragos en Cipolletti y Neuquén entre 2015 y 2016 y fue condenado en 2019 a 33 años de prisión.
“El viejo”, como lo llaman en la cárcel Homann, porque a sus 48 años sabe desde hace 20 lo que son los códigos, usos y costumbres tras las rejas ya que ha pasado por varios penales del resto del país, es uno de los que maneja el pabellón y siempre hay otros internos que lo quieren voltear. Las traiciones en el mundo tumbero laten constantemente.
“Tomé algo y estoy mareado”
Aldo Homann todos los días mantenía contacto con su familia, principalmente con su esposa y su hermano Lucas.
El miércoles 3 de marzo, “hablé con él como casi todos los días y estaba bien y expectante porque el viernes (5 de marzo) iba a tener la audiencia para que lo pasaran al pabellón 5 que es de buena conducta”, contó Lucas a este medio.
Lo cierto es que a las puerta del cambio de pabellón que trae consigo la posibilidad de tener visitas con mayor frecuencia, Homann esa noche habla con su esposa y le cuenta: “me estoy yendo a acostar porque tomé un jugo que hicieron y estoy mareado”.
Al día siguiente, la mujer le cuenta a Lucas y comienzan a llamarlo para ver cómo estaba, pero se vuelve imposible localizarlo. Incluso, cuando van a la cárcel le dicen que está todo bien y que a lo mejor no quiere hablar ellos.
Todo esto les parece muy extraño y dan aviso al abogado de la familia para que realice las averiguaciones del caso.
Durante el fin de semana no tiene novedades y recién el martes 8 de marzo el abogado logra ingresar al penal y lo encuentra Homann en el buzón “la escalera”, porque justamente está debajo de una escalera y es un espacio sumamente reducido.
El narco estaba desvanecido en el suelo y desnudo. Fue trasladado al hospital y lo único que le informaron las autoridades sanitarias a la familia es que había ingresado: “deshidratado, intoxicado, con una falla multiorgánica y que solo un milagro podría salvarlo”, contó Lucas.
Un fuente reservada de la Policía confió que al parecer Homann podría tener “un tumor en la cabeza”. Oficialmente no hay información.
¿Qué le pasó al Viejo?
La familia lejos de quedarse quieta trató de averiguar junto con el abogado qué pasó tras las rejas y de acuerdo a los datos que recabaron de algunos penitenciarios y presos, creen que lo quisieron limpiar.
Estiman que lo habrían sedado y no saben en qué estado quedó aunque tienen imágenes donde Homann está en el buzón desnudo, desarmando una ojota y totalmente demacrado y perdido.
En ese estado, es que cuando era llevado a enfermería por dos guardias salió corriendo y se escondió detrás de un tercero.
En la enfermería del penal lo revisaron y de acuerdo a los informes a los que accedió la familia, para los médicos, Homann estaba fingiendo.
“De hecho, cuando estuvo en la escalera dicen algunos que grita cosas ilógicas como ‘salchichas, alitas’. Nada de esto cierra porque él estaba por obtener el cambio de pabellón”, detalló su hermano.
Algo cierto es que Homann se estaba preservando para esa audiencia, días atrás los presos del pabellón 4 estaban agitando una movida para exigir visitas y el Viejo se aisló en el comedor del pabellón para evitar que le bajen la calificación en su conducta.
El estado en el que cayó Homman impidió que acudiera a la audiencia del viernes y el lunes, de acuerdo a un informe de la unidad de detención fechado el martes 8 de marzo, se le retiró de ‘la escalera’ una bolsa y dos rollos de papel higiénico porque temían que atentara contra su vida.
La familia sospecha que “al Aldo lo quisieron limpiar”. Pero la intriga va más allá ya que no saben si se trató de un complot entre penitenciarios y alguna facción de presos que busca ganar poder en el penal.
Por estas horas, la familia reclama al hospital información oficial sobre el estado de salud de Homann y que se investigue qué pasó puertas adentro de la cárcel de Roca.
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