Rosberg venció en el Gran Premio de China y está imparable

El piloto de Mercedes se impuso con clara ventaja por delante del Ferrari del alemán Sebastian Vettel.

El alemán Nico Rosberg mantuvo hoy el pleno de victorias en las tres carreras disputadas hasta ahora en la temporada de Fórmula 1 al imponerse también en un espectacular Gran Premio de China en Shanghai.

El piloto de Mercedes se impuso con clara ventaja por delante del Ferrari del alemán Sebastian Vettel, que cruzó la meta en segunda posición 37,7 segundos después del alemán. El podio lo completó el Red Bull del ruso Daniil Kvyat.

El británico Lewis Hamilton, compañero y gran rival de Rosberg, limitó daños con la séptima posición, después de un complicado fin de semana en Shanghai que incluyó partir desde la última plaza de la parrilla y sufrir un choque en la primera vuelta que destrozó su alerón delantero.

Con el puntaje máximo de 75 puntos, el líder del campeonato manda en la clasificación con 36 unidades de ventaja sobre Hamilton, actual campeón mundial. El australiano Daniel Ricciardo, de Red Bull, es tercero con 36 puntos, mientras que Vettel ocupa la cuarta plaza con 33.33

La victoria, decimoséptima en su carrera, puede ser un buen augurio para el alemán, ya que hubo seis ocasiones anteriores en la historia de la Fórmula 1 en las que un piloto consiguió enlazar triunfos al menos en las tres primeras pruebas del campeonato, y en todos los casos ese piloto fue al final campeón.

Rosberg, que nunca ha ganado el campeonato, empezó 2016 con la misma fuerza con la que terminó 2015, cuando ganó las últimas tres carreras de un campeonato que ya estaba en manos de Hamilton.
"Ha sido quizá la actuación más increíble que he tenido", dijo un extasiado Rosberg tras su victoria en el Circuito Internacional de Shanghai.

El espectáculo empezó desde la salida. El líder no pudo defender su primera "pole position" del año y Ricciardo lo adelantó. Por detrás, la curva uno se convirtió en una trampa para los Ferrari.

Vettel fue sorprendido por la derecha por Kvyat y en su maniobra de escape chocó justamente con su compañero de equipo, Kimi Räikkönen, que fue el peor parado.

"El ataque de Kvyat fue suicida", se quejó Vettel por radio. Tras la carrera, antes de la ceremonia del podio, el tetracampeón mundial mostró también su enfado al ruso, al que acusó de actuar como un "loco".

"Entraste como un torpedo", espetó Vettel a Kvyat. "Estaba compitiendo", respondió el ruso. "Tienes que pensar que si atacas como un loco puede dañar el coche", insistió el alemán. Sin embargo, el adelantamiento del de Red Bull no recibió ningún reproche de los comisarios de carrera.

La mala fortuna de Hamilton continuó en la salida. El cuatro veces ganador en China, que en la clasificación tuvo problemas técnicos que lo relegaron a la última plaza de la parrilla, se tocó con el piloto de Sauber Felipe Nasr. Al igual que Räikkönen, el actual campeón tuvo que parar en la segunda vuelta para cambiar su alerón delantero.

Ricciardo apenas pudo asentarse en el primer lugar, porque el reventón de una rueda le obligó a entrar en boxes. Pese a la entrada del Safety-Car, Rosberg se instaló soberano en la punta y tras un tercio de carrera ya aventajaba a Kvyat en unos 12 segundos.

Hamilton intentaba mientras tanto limitar los daños. "Tenemos un plan, nada va mal", le dijeron al piloto de 31 años desde su muro. Entre numerosos adelantamientos, Vettel también fue mejorando posiciones camino del podio.

Veinticuatro vueltas antes del final, Hamilton entró por quinta vez en el pitlane para cambiar ruedas. "Da todo lo que tengas", le pidió su ingeniero. "Lo estoy haciendo", le respondió el tricampeón.

Frío y preciso, Rosberg dominaba mientras tanto la carrera sin errores. "La salida no fue la mejor, pero luego el coche era realmente rápido, ataqué y pude abrir un buen hueco", explicó el alemán, que hizo hoy otra demostración de fuerza y piensa ya en el Gran Premio de Rusia en Sochi dentro de dos semanas.

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