El clima en Neuquén

icon
28° Temp
34% Hum
La Mañana ciudad

Salidas recreativas en Neuquén: el día que los adultos mayores volvieron a sonreír

Después de más de 2 meses, los más grandes tuvieron su permitido: un paseo recreativo de 1 hora cerca de sus casas. Algunos hasta se cansaron de caminar. 

Por Ezequiel Maestú - [email protected]

Desde el viernes 27 de marzo, en Neuquén rige el decreto de prohibición de circulación los domingos. Sin embargo, en torno a las medidas de flexibilización de la cuarentena, el Gobierno de la provincia ideó el plan progresivo de salidas recreativas. Es por ello, que los adultos mayores de 60 años, amanecieron caminando por la ciudad, ya que fueron habilitados, con algunas condiciones, a disfrutar de un paseo en el horario de 10 a 13.30 horas. Claro, dentro de un radio de 500 metros de sus casas, con sus respectivos barbijos y durante no más de una hora.

LMN salió a charlar con los protagonistas y ver su reencuentro con el mundo exterior, en una medida benefició a 55 mil hombres y mujeres en toda la provincia, que aprovecharon la salida después de más de 60 días de aislamiento. “Me levanté tarde, pero ahora aprovecho el paseo”, dijo un señor de unos 70 años que caminaba por la rotonda frente a La Colina. “Ya no sentía las piernas de tanto estar en mi casa, vamos a ver si hoy logro aflojarlas”, admitió el hombre, que llevaba barbijo y un pañuelo de gaucho colgando del cuello. Además, no dejó de lado su deseo de repetir. “Ojala se siga flexibilizando la cuarentena. Porque hoy estoy muy contento de poder salir”.

Embed

Ancianos y ancianas de Neuquén son de los que más han sufrido el encierro. Al entrar en el grupo de los factores de riesgo, la gran mayoría decidió quedarse en sus casas y sobrevivir con la ayuda de sus familias. Ahora se animaron a pasear por la ciudad y hasta pasaron caminando por afuera de las casas de sus nietos, a quienes saludaron por las ventanas.

Desde la Plaza de las Banderas el panorama de la ciudad se ve claro. Una mañana pura y exclusivamente pensada para los abuelos de la ciudad. Los que tenían paseaban con sus parejas y los que no caminaban solos. También estuvieron los que necesitaron ayuda y fueron acompañados por sus hijos.

Sin embargo, la salida no fue tan libre como parece. Los circuitos para caminatas y runners aledaños al Observatorio de la ciudad, estuvieron controlados por puestos municipales, como así también otros puntos de la ciudad. “Nos aseguramos que la gente no se meta a los caminos porque, en sí, está prohibido hacer deporte y transitarlos”, aseguró una de las funcionarias municipales apostadas en una garita. Además, se se encargaron de que los adultos mayores que circulaban vivieran a 500 metros.

AM-cuarentena--salidas-niños-y-adultos-mayores--(11).jpg

Los abuelos se apropiaron del centro

Un perro ladrando y el motor de la camioneta de la Policía Federal fueron las únicas interrupciones que encontró el silencio. El monumento a las banderas seguía sin banderas, pero en la ciudad de Neuquén asomó el sol en pleno otoño.

Mientras tanto, una camioneta municipal circulaba a paso de hombre para recordar las condiciones de la salida recreativa. “La salida debe durar una hora”, repetía ante la mirada de los paseantes que eligieron hacer oídos sordos.

Caminaron con ropa deportiva y se agitaron en la subida pronunciada de la Av. Argentina. Pararon, se sentaron, pero no dejan de sonreír. Aunque el barbijo impedía ver sus dientes, sus ojos chinos de felicidad fueron la mejor foto que puede tener el domingo.

Dos nietas, una de cada costado, ayudaron a su abuela que se agarraba de sus codos. Muy lentamente avanzaban sin dejar de charlar: “La subida me cuesta un poco más, pero no te creas que no camino en mi casa”, dijo la mujer de pelo gris y campera rosa que admitió que, ante la imposibilidad de salir, trató de mantenerse en movimiento en su hogar. “Entre la habitación y la cocina hay 15 metros y los camino varias veces todos lo días”, aseguró orgullosa la mujer.

AM-cuarentena--salidas-niños-y-adultos-mayores--(13).jpg

Las hojas amarillas fueron dueñas de los cordones de la ciudad y el sol del mediodía calentó las veredas desde arriba. Algunos se protegían con lentes de sol y otros entrecerraban los ojos para ver.

Aunque es una salida recreativa, no se dejaron de lado las medidas preventivas por el coronavirus. Es por eso que permaneció montado en las afueras de la Municipalidad un lavatorio. “Lavado de manos automático”, rezaba el cartel. Es una especie de canilla que se abría con el pie, apretando un pedal como el de los tachos de basura.

Además, por si acaso alguien lo olvidara, la camioneta municipal seguía con su recorrido por el perímetro céntrico, recordando lo que nadie quiere recordar. “Solamente se podrá transitar en un radio de 500 metros de sus casas y no se podrán habitar los espacios públicos. Además, se mantiene la obligación del uso de barbijo y el distanciamiento social”.

En medio del paseo, y entre tanta excitación por la salida que vienen esperando desde hace días, algunos sienten la obligación de parar algunos minutos, como un hombre de unos 80 años que descansaba sobre su bastón, sentado en un cantero frente a la zona bancaria. “Me hubiera arreglado si sabía que iba a salir en el diario”, bromeó. “Al menos dejame esconder panza”, dijo mientras posa para un fotógrafo de LMN.

AM-cuarentena--salidas-niños-y-adultos-mayores--(7).jpg

Él y su familia se mostraron contentos del paseo recreativo. “Llevamos más de 60 días entre cuatro paredes, ahora estamos disfrutando mucho de poder salir a caminar”, admitió.

Además de las calles del centro neuquino, los senderos verdes del Parque Central también fueron elegidos para realizar sus paseos. Con botellas de agua y cada uno a su ritmo, aprovecharon los espacios verdes disponibles.

De punta a punta

Si uno sigue por la Av. Argentina los edificios se vuelven árboles y el calor del centro se transforma en la brisa del río. La esencia del mediodía neuquino es la misma: adultos mayores paseando por la ciudad. Por primera vez en semanas, alguien volvió a pisar el verde césped del Paseo de la Costa.

“Salieron muchos abuelos a pasear, se los ve contentos”, aseguró un hombre de prefectura encargado de patrullar el lugar. Allí, un sauce dos veces más grande que el resto de los árboles da sombra a una pareja de abuelos que se paseaba por la costa. Un pequeño colchón de hojas ya secas contrastaba con el verde de sus hojas y recreaba una imagen digna de apreciación. Como quien frena en un museo a admirar una obra, aquella pareja se detuvo algunos segundos y miró la escena otoñal antes de seguir su rumbo. Después de tanto tiempo de aislamiento, los pequeños placeres parecieron volverse imprescindibles.

AM-cuarentena--salidas-niños-y-adultos-mayores--(28).jpg

Ni las sillas de ruedas fueron un impedimento para que los adultos mayores de 60 años puedan salir a recibir el sol dominguero. O al menos así lo vivió una mujer, que llevaba por el costado de la ruta a un hombre en silla de ruedas. Él miraba atentamente a sus costados, como descubriendo un mundo nuevo.

Neuquén pareció sonreír. Aunque no se notara por los barbijos que tapaban los rostros, la felicidad de una salida habilitada después de tanto encierro fue una caricia y un premio para aquellos que más vulnerables resultan al virus, pero que también más han hecho por la situación loca. Un premio que esperan volver a reclamar al fin de cada semana.

LEÉ MÁS

Uno por uno, los rubros que retoman sus actividades desde mañana

La ciudad despierta de a poco en plena cuarentena

Una adolescente se animó a contar que fue abusada tras ver series

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas