El panorama que trazaron desde el sector de la salud privada es desolador. Manifestaron su preocupación por el aumento sostenido tanto de la tasa de contagios como de intenciones y solicitaron que se apliquen mayores restricciones en la circulación porque “hoy Neuquén tiene una ocupación del 100%”.
El director Médico del Grupo Cmic Salud, Rodrigo Rabufetti, señaló que los directores de la mayoría de las clínicas de Neuquén están muy preocupados por la tasa de contagios y la tasa de internaciones, ante el aumento sostenido que se ha venido dando los últimos 10 o 15 días.
“Es importante poder limitar la circulación, si no la limitados vamos a vivir la peor de las pesadillas que es decirle a la gente que no hay lugar o que no lo podemos ventilar. Neuquén está teniendo una particularidad, Argentina en sí, de que hay mucha gente joven y sana está entrando respirador, cosa que no se vio en Europa”, observó Rabufetti, en declaraciones a LU5.
"Estar en las terapias intensivas y ver que el parque norte está lleno y los bares abiertos, en cierta manera, genera algún grado de insatisfacción y está generando tasas altas de contagio. Cuando más nos juntemos más nos vamos a contagiar. El mejor ejemplo es Europa que está volviendo a fase cero y que ya pasó la gran ola de contagios. Les está volviendo a vivir el replique que es lo que nos va a pasar a nosotros. Estamos en el medio de ese colapso y ya no podemos responder”, reflexionó el director Médico del Cmic.
A su entender, este mes de octubre y gran parte de noviembre presentará este nivel en la tasa de contagios y de uso de camas de terapias intensivas y resaltó que "así como es muy complicado llegar a terapia intensiva, también lo es para salir". En ese sentido, dijo que el problema que están teniendo es que los pacientes no salen rápido del respirador sino que esa cama permanece ocupada por largo tiempo.
“Si la tasa de contagios sigue siendo tan alta y la llegada de pacientes al respirador sigue siendo alta se va a encontrar, o ya nos encontramos, con la pared de los que no pueden salir del respirador o de los que salen pero quedan tan mal que no pueden desocupar una cama de terapia intensiva”, dijo Rabufetti.
Además indicó: “Hoy estamos en ese dilema ético de cuándo sacar a un paciente de terapia intensiva, no sólo cuando ponerlo. Eso está minando al personal de salud en la provincia".
El director médico sostuvo que tanto los sectores privados como públicos se encuentran trabajando con el Comité de Ética y con Cuidados Paliativos, para brindarles un acompañamiento a los familiares de los pacientes afectados que les tienen que negar una atención porque ya no pueden más.
“Todos estamos llenos. Hoy Neuquén tiene una ocupación del 100%. Vamos seleccionando minuto a minuto hablándonos entre todos para generar la posibilidad de contar con una cama más. Pero en esta etapa ya estamos hablando con las familias, estamos tratando de hacerles entender que no solo no hay respirador sino que muchos de los pacientes mayores tienen tantas comorbilidades que no le aportaríamos ningún bien tenerlos en la UTI y conectados a un respirador”, explicó.
Le pidió a la población que se quede en casa, que no se reúna, porque el capital humano de Salud es limitado. “No somos héroes, está mal que se nos catalogue de héroes. Tenemos una vocación de servicio, que tiene límites porque también nos enfermamos. Muchos de nuestros compañeros hoy son pacientes, han pasado a estar del otro lado y eso ha ido diezmando la capacidad de respuesta del sistema de salud”, aseguró.
Destacó el trabajo coordinado que se hace con el Ministerio de Salud, donde dado este contexto, el Sistema de Salud es integridad, ya no es público o privado. De hecho, indicó que el 50% de los pacientes de la terapia intensiva de la clínica corresponden al sector de Salud Pública.
Ante esta tasa de contagios, donde una porción de esos pacientes requiere terapia intensiva, “hoy estamos empezando a seleccionar, en cierta manera, qué pacientes van a recibir un respirador y qué pacientes no lo van a recibir”.
El profesional aclaró que “el punto más crítico ya no es hablar de respiradores sino de cuantos médicos, cuántos enfermeros, cuanto personal no médico contamos para poder dar esa atención a los pacientes que lo requieran”.
Rabufetti subrayó que el personal de salud está agotado y que la preocupación pasa no sólo por el presente como por el futuro. “Si no logramos estabilizar y amesetar esto, vamos a pagar carísimo las consecuencias futuras cercanas. Todo ese personal que ahora está siendo sobre exigido tarde o temprano nos va a pasar factura, y de la peor manera que es en la salud del propio personal”, advirtió.
Dijo que en la noche de este domingo tuvieron que comunicarles a dos pacientes que no los iban a poder tratar porque no tenían más lugar. “No hay lugar en ningún lado. Esta realidad la está viviendo todo el mundo en la provincia y nuestros colegas de Río Negro”, destacó.
“Hoy estamos sosteniéndolo. Uno no quiere ser pesimista, vamos pelear para que nuestros pacientes puedan seguir adelante pero necesitamos del acompañamiento de todos para frenar esto”, pidió el profesional.
Te puede interesar...
Leé más
Día Mundial contra el Cáncer Infantil: avances médicos y las claves para mejorar la cura
Noticias relacionadas









