Se encadenó para frenar el desalojo de su familia
Una mujer decidió encadenarse en un juzgado de Junín de los Andes para intentar frenar el desalojo de su familia. Acusa a un magistrado de "pasar por alto pruebas, testigos, documentos y los impuestos" que pagan en el terreno en cuestión, ubicado en el barrio Lonquimay de esa ciudad.
Marcela Espinós decidió encadenarse para evitar que la Justicia avance con el desalojo. "Nosotros hace 6 años que estamos en el lugar y por necesidad habitacional los herederos, que son mis abuelos, nos cedieron los derechos de esas tierras ante el juez de paz. Desde entonces tomamos posesión y de repente apareció la prima de mi papá diciendo que ella es la dueña y nos hizo una denuncia a nosotros por usurpación", explicó.
"Ella, que se llama Adriana Pelletieri, dice que es dueña del lote y desde el año 2004 tiene unas cabañas que construyó sin autorización", agregó Espinós, que dijo que se mantendrá en el lugar "hasta que el juez se presente y revea el caso".
El lote está ubicado en la calle Villarino al 405. "Nosotros lo que queremos dejar en claro es que salimos sobreseídos de la primera instancia penal y ahora el juez tenía que mediar, pero en vez de eso se transformó en parte y ordenó el desalojo pasando por alto pruebas, testigos, documentos y los impuestos que tenemos pagados en la ciudad e incluso dijo que parte de lo que nosotros construimos lo hizo esta señora", aseguró la mujer encadenada.
"Los herederos de las tierras le enviaron a Pelletieri una carta documento y ella respondió que no nos reconoce como familia. El titular de todo esto es mi bisabuelo, ella apareció y en vez de establecer el diálogo le están dando la razón a lo que plantea", afirmó Espinós, que advirtió que se quedará encadenada y que si mañana no recibe una respuesta de la Justicia a su reclamo comenzará con una huelga de hambre.
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