Se hartaron de las motos y la música a todo volumen

Son una pesadilla para vecinos de Centenario. Hay mano dura policial.

“Tenés que soportar la música hasta la 7 de la mañana, no podés dormir y vivís con miedo de que alguien borracho se pueda meter en tu casa”, expresó una vecina, cansada de la situación que se vive los fines de semana en la zona del Casco Viejo de Centenario.

Los controles de alcoholemia y tránsito parece que llegaron para quedarse en esta ciudad, que había dilatado por varios años tomar el toro por las astas y sancionar a los que corren picadas y venden bebidas alcohólicas fuera del horario.

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La gota que rebasó el vaso fue el insistente reclamo de unos 30 vecinos que viven en la calle Belgrano, una de las más viejas de la localidad, frente al canal de riego. Desde hace bastante tiempo, este sitio es para los jóvenes el lugar preferido durante los fines de semana. De hecho, hay una suerte de “corredor cervecero” donde hay comercios que expenden cerveza artesanal. El problema es que no hay distinción entre los que toman bebidas dentro de los locales y la venta para afuera. Todo es un cóctel peligroso que termina mal pasadas las 6 de la mañana.

A esto se suma una vieja moda de los jóvenes motoqueros: las maniobras con el escape libre que generan fuertes detonaciones durante toda la madrugada.

Los vecinos vienen reclamando hace tiempo a la Municipalidad de Centenario y la semana pasada, hasta el subsecretario de Seguridad de la provincia, Gustavo Pereyra, se reunió con los vecinos y el intendente Esteban Cimolai.

La idea es intensificar los controles de alcoholemia (en estos días ya hubo positivos y secuestros de licencias) y trabajar para regularizar la situación de los comercios.

La comuna intentó en su momento generar un espacio de “convivencia” a través del diálogo, pero al parecer no tuvo éxito. Es por eso que el objetivo será sancionar a los que infringen las ordenanzas.

En cuanto a los secuestros, la ciudad tiene aún un problema. El depósito para guardar motos tiende a colapsar porque muchos multados no van a buscar sus vehículos. Esto genera una acumulación desmedida de motos en el depósito.

“La idea es aplicar con rigor toda la normativa que tiene Centenario en cuanto a seguridad vial, consumo de alcohol en la vía pública y otros aspectos para resguardar la buena convivencia que merecen los vecinos”, indicó el jefe comunal.

El drama de los ruidos molestos en la calle Belgrano es uno de los reclamos recurrentes de vecinos a la comuna. Se verá si los controles abren una etapa de convivencia.

“Habrá una serie de operativos que van a ser sostenidos en el tiempo con el objetivo de sancionar severamente a quienes no cumplan las normas de buena convivencia”, dijo Esteban Cimolai, Intendente de la ciudad de Centenario.

Opinión

La diversión que se muda de lugar

Adriano Calalesina

Visto desde los controles, Centenario aún sigue siendo un pueblo. Picadas nocturnas, peleas producto del consumo de alcohol y desmanes siempre se registraron. Incluso eran más feroces antes de existir las redes sociales. Los jóvenes se van mudando como tribus nómadas en el espacio publico. En su momento, era la plaza central, la San Martín, la que tenía todas las miradas. Corrían los años 80 y 90 y los vecinos vivían problemas similares. Desde la inauguración de la plaza del Bicentenario, a la vera de la Ruta 7, el drama de los ruidos molestos se mudó a esa zona, donde confluyen jóvenes de todas partes. Pero desde hace un tiempo, la calle Belgrano es el viejo Río Grande de Neuquén, que necesita una urgente intervención.

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