Segundo Nahuel tiene 76 años, vive en un lugar inhóspito a 15 kilómetros de Ramón Castro y ya se vacunó con la primera dosis de Sputnik V. Tras haberse negado varias veces, durante la semana pasada pidió colocársela y desde la Posta Sanitaria comenzaron la gestión y ya se inoculó.
El 20 de marzo del 2020, cuando se decretó la cuarentena por COVID, su vida no cambió: siguió sacando agua de un pozo de 18 metros de profundidad, durmió en el suelo los días que no llovía y sentado cuando el barro le impedía armar la cama. El contacto con otras personas y vecinos no era parte de su rutina diaria.
A pesar de estar dentro de ese contexto, el enfermero de la Posta Sanitaria, Rubén Sánchez, le repitió una y otra vez la necesidad de que comprenda la importancia de este virus y de que se debía vacunar. Las respuestas de Segundo Nahuel eran desde el desconocimiento. "No le importaba, a él como su vida no se le modificó no comprendió la gravedad y era reacio a las vacunas", describió a LMN Rubén.
Tras varios meses, Segundo Nahuel bajó a Ramón Castro y observaba cada vez más que sus conocidos se habían inocularon y "lo contaban con mucha felicidad". "Claro, él venía a controlarse y se cruzaba con algún vecino que se había vacunado. Y eso también se transmitió", contó.
Rubén cada vez que lo veía, le preguntaba si se quería vacunar y durante las últimas semanas dejó de "estar negado". "Hace un par de días fui al puesto de él y me dijo que se quería vacunar. No sabés qué alegría sentí", aseguró el enfermero, al aclarar que Segundo Nahuel tiene muchas "patologías pre existentes" que sería "fatal si el bicho lo agarra".
Tras la aprobación del paciente, Rubén organizó el traslado y lo llevó a Zapala a recibir la primera dosis de la vacuna contra el COVID. "Le pusieron la Sputnik V y no sintió nada, se reía cuando salió porque pensó que algo iba a sentir", contó Rubén.
La batalla de la desinformación sobre las vacunas en Ramón Castro está "casi ganada". Durante los primeros días que se empezó a inocular, los distintos vecinos no "querían la rusa ni ninguna vacuna". "Eso es porque se la pasaron mirando televisión y le decían que la Sputnik era veneno. Y a ellos le quedó, pero fueron pasaron los días, los primeros vecinos de acá se fueron vacunando y el miedo pasó", explicó Rubén.
Este localidad es una de las pocas en todo el país en que la vacuna llegó antes que el COVID. Los primeros días de marzo se vacunó Marta Lepe, la primera vecina de la localidad que no tuvo ni gusto ni olfato durante toda la pandemia. Y el 25 de marzo un docente de la escuela de Ramón Castro, que atravesó la cuarentena en Zapala, dio el primer positivo.
De esta forma, el plan de vacunación continúa avanzando en toda la Provincia y la confianza en las vacunas sigue sumando adeptos.
Te puede interesar...











