Señales de amor

La columna de Bernardo Stamateas. Licenciado en Psicología, sexólogo clínico y escritor (www.stamateas.com)

Todos necesitamos amar y ser amados. El amor ve todos los defectos habidos y por haber. Los reconoce y, aun así, los acepta.

Hoy en día existen muchas maneras de conocer a alguien para entablar una relación, incluso a la distancia a través de las redes sociales.

En la antigüedad las parejas se formaban de modo muy diferente. Un hombre podía conseguir a la mujer en la que fijaba su atención si pagaba una dote o trabajaba para el padre de la joven. También si destruía a los enemigos de su futuro suegro.

Estas tres acciones son un símbolo extraordinario de lo que significa amar de verdad.

Primera señal: valorar.

La dote era la manera en la que un hombre demostraba que valoraba a una mujer.
Si alguien te ama, te tiene que apreciar, valorar, reconocer. No se trata de "te compro", sino de "te demuestro cuánto valés para mí".

En la pareja, el amor se manifiesta a través de la valoración. El que ama de verdad valora al otro en su manera de hablar, actuar y pensar. Al contrario, todo el que te descalifica no te valora, te menosprecia. Si no te tienen en cuenta, significa que no hay amor verdadero.

Segunda señal: empatizar.

El hecho de que un joven sirviera o trabajara para el padre de la novia es un símbolo muy interesante. ¿En quién se enfoca el que ama de verdad? En el otro. En términos psicológicos, eso se llama empatía. El que no puede (o no le interesa) ayudar a los demás nunca podrá formar una pareja sana. Cuando alguien desvaloriza a una persona y nunca le brinda su ayuda, es egoísta.

Tercera señal: batallar.

La otra manera de conseguir novia en tiempos pasados significa que la persona que te ama no solamente te aprecia y considera a los demás, sino que además les presenta batalla a tus enemigos. Los enemigos representan todo aquello que no es beneficioso para vos. Por ejemplo, si fumás, tu pareja no te proveerá cigarrillos y te aconsejará "te convendría dejar de fumar". "No tengo ganas de trabajar", dice él. "Vamos, levantate que hoy tendrás un día excelente en el trabajo", responde ella. Nada destruye a tus enemigos como el amor verdadero.

Amar no consiste sólo en regalar un osito de peluche, o en componer una bella canción o un bello poema, o en sacarse una selfie juntos. Todas esas cosas nos hacen bien y dejan recuerdos agradables en nuestra memoria, pero el verdadero amor valora, sirve a los demás y destruye a los enemigos.
Te invito a observar si practicás alguna de estas tres acciones con la persona que decís amar.

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