Sepultaron a Natacha Jaitt y su familia exige justicia
Buenos aires. Lejos del glamour y los escándalos que la rodearon en vida, ayer, pasado el mediodía, el cuerpo de Natacha Jaitt llegó al cementerio israelita de La Tablada, en La Matanza. Con una ceremonia breve y rodeada de su vínculo más cercano entre familiares y amigos, sepultaron los restos de la conductora radial, que murió el sábado a la madrugada en un complejo de San Fernando de una falla multiorgánica. Su hermano Ulises, al terminar el entierro, fue el único que habló con los medios y denunció que “esto podría ser un homicidio”. “Estuve leyendo las declaraciones de los testigos y para algunos pasó una cosa y para otros, otras. Hay muchas contradicciones. La carátula está en ‘muerte dudosa’. Podemos llegar a pedir otra autopsia, nosotros queremos saber todo”, expresó el hermano de Natacha.
Quien estuvo ausente fue el hijo que Natacha tuvo con el actor Adrián Yospe. Según comentó Ulises en diálogo con TN, Valentino aún desconoce lo que sucedió con su madre. “Mi sobrino está con una familia amiga, está protegido, yo estoy en contacto todo el tiempo. No está al tanto, está mirando los dibujitos. Le sacamos su celular porque le puede llegar cualquier tipo de mensaje. Después del entierro lo voy a ir a buscar y con una psicopedagoga le informaré lo que pasó de la manera más adecuada para que le afecte lo menos posible”, dijo Ulises.
Hubo una pequeña ceremonia en la que hablaron la madre de Natacha y la hija mayor de la conductora, Antonella. Sus hermanos, entre ellos Ulises, el más mediático, mantuvieron un doloroso silencio. Cuando llegó el coche fúnebre, vecinos del lugar aplaudieron para despedirla.
Austero es la mejor palabra para describir el entierro de la mujer mediática que tuvo siempre en vilo a la televisión argentina con escándalos mayúsculos y denuncias aún más graves, como las de corrupción de menores y pedofilia.
Natacha fue encontrada sin vida en la madrugada del sábado en un complejo de eventos ubicado en la calle Isla Verde 644 de Villa La Ñata, Benavidez. Los resultados de la autopsia indicaron que sufrió “insuficiencia respiratoria, edema agudo de pulmón y de falla multiorgánica”.
Su hija Antonella Olivera prefirió despedirla con una dolorosa carta en sus redes sociales. “El saber que no estás me parte el alma y destroza por dentro. No tengo palabras para el dolor que siento, nunca voy a soltarte (nunca voy a estar lista para soltarte). Gracias por ser mi mamá, la mujer que me dio la vida, la que aunque estuviera lejos siempre tenía, por tus consejos, tus abrazos y tus besos antes de dormir, por tratarme como reina, secar mis lágrimas en tiempos de tristeza y por enseñarme tantas cosas de la vida. No voy a parar hasta descubrir toda la verdad, te juro que vas a descansar en paz. Te amo infinitamente”, escribió en su cuenta de Instagram.
Celular: El teléfono de la vedette será clave para ver el contenido de sus últimas charlas.
La relación de Natacha con la cocaína
Mientras continúa la investigación, y al ser consultado sobre la relación de Natacha Jaitt con las drogas, Alejandro Cipolla, su abogado, aseguró: “Natacha no consumía cocaína hacía un año. Le tenía miedo. Su médico de cabecera le había advertido que si consumía podría sufrir un ACV o morir, lo tenía bien en claro”. Sobre sus denuncias contra gente poderosa, el letrado expresó: “Natacha tomaba precauciones, no tenía miedo”. Además, confesó que al preguntarle por el tema, ella le llegó a decir que “no estaba arrepentida, ‘el que la hizo tiene que pagar’ me decía”.
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