Soñar con flores por lo general es un buen augurio. A menudo asociadas con la belleza y la alegría, pueden indicar que se encontrará la felicidad o la paz espiritual.
Sin embargo, el color de los pétalos, el tipo de flor, la cantidad y el estado pueden cambiar la interpretación de sus apariciones.
Girasoles: se asocian con la perfección y presagia momentos felices en un futuro cercano.
Flores rojas: indican sentimientos de amor, pasión o de necesidad por una relación de pareja. También podrían presagiar un nuevo romance.
Flores marchitas o muertas: simbolizan decepción y situaciones tristes a corto plazo.
Recibir un ramo de flores de regalo: es una señal de respeto, admiración y reconocimiento.
Flores blancas: sugieren paz y felicidad. Sin embargo, si es una chica joven quien sueña con ellas no es un buen augurio e indica tristeza o problemas amorosos. Si quien las ve es hombre, indica amistad y amor.
Atar un ramo de flores: señalan que recibirá una gran sorpresa que le hará muy feliz.
Recogerlas: implica que tendrá mucha suerte y ganará mucho dinero.
Flores de color rosa: sugieren romance, pero no de manera tan pasional como las flores rojas. Se asocian con la femineidad y auguran felicidad. Si el rosa es intenso, indican perdón.
Plantarlas: dan a entender que ganará mucho dinero y que le reconocerán el mérito de su trabajo.
Ver cómo se marchitan: señalan que podría sufrir una enfermedad grave.
Dar flores a alguien desconocido: es un buen presagio. Puede indicar que se conocerá a alguien que tendrá un rol importante en tu vida, incluso como pareja.
Ver flores de diferentes colores: simbolizan la armonía, placer y belleza que disfrutarás pronto en tu vida.
Soñar con flores creciendo en el jardín: si son frescas, bonitas y de colores vivos, pronostican alegrías y ganancias.








