Aunque muchos lo asocian con supersticiones, soñar con gatos en realidad es un símbolo de buena suerte y éxito en los proyectos profesionales.
Antes de conocer más significados, hay que tomar en cuenta que el gato es uno de los animales por excelencia en el mundo de los sueños y destaca por su belleza, agilidad, independencia y elegancia.
Si el felino que aparece en tu mente es blanco, eso implica que alguna persona cercana está tratando de crearte problemas. Si el gato es negro, eso señala una desagracia amorosa o algún tipo de engaño. Si estás en una relación sentimental estable es posible que esté a punto de romperse y que una tercera persona esté involucrada. Un minino de este color en tu sueño también puede ser una alerta ante sentimientos de ansiedad.
Por otro lado, si en el sueño el gato está perdido es posible que tu inconsciente te esté diciendo que aceptes tu independencia, sin importar lo que piensen los demás.
Si el animal te está mordiendo, esto puede significar que tomas demasiado de los demás y das muy poco a cambio.
Si por el contrario el gato se está rascando, es posible que te sientas amenazado por algo o alguien. Pero si está jugando, lo más probable es que estés viendo una interpretación de tu propio lado lúdico.
De llegar a soñar con un gato pequeño esto podría representar inocencia, pureza, bendiciones y apertura al futuro.
Si en tu ensoñación te enfrentas a un gato y este te ataca, eso implica que tienes muchos prejuicios sobre la sociedad y que deberías ser más tolerante.
Por último, si sueñas que uno de estos felinos intenta entrar a tu casa es señal de que alguien quiere quitarte algo que es tuyo. Si lo escuchas maullar o hacer ruidos quiere decir que te cuides de las personas de tu entorno.








