El boom de Telegram no es casual, pues además de ofrecer el servicio de mensajería que brindan otras aplicaciones como WhatsApp, esta le da a sus usuarios la opción de crear canales.
Estos canales, que funcionan similar a los grupos cerrados de WhatsApp en los que solo el administrador está habilitado para enviar mensajes, tienen una particularidad: pueden ser públicos o privados.
Si ya usás Telegram quizá sabes esto y te estarás preguntando qué tienen que ver los canales de esta plataforma digital con OnlyFans, y la respuesta es todo.
Con la popularización de OnlyFans, aplicación que se hizo famosa durante los primeros meses de la pandemia -sobre todo- por ofrecer contenido para adultos a cambio de una suscripción, muchos internautas comenzaron a vender este tipo de material audiovisual a través de esta red social. Sin embargo, pronto muchos de los creadores de contenido se desilusionaron al darse cuenta de que el sitio de Internet se queda con el 30% de las ganancias.
Y justo ahí es donde entra Telegram, después de haber hecho un público en Onlyfans o en otras redes sociales como Twitter o Instagram, muchos creadores de contenido sexual y/o fetichista abrieron canales en la plataforma creada por los hermanos Dúrov en los que comparten el mismo material que subían a Onlyfans, pero con la diferencia que reciben el 100% de las ganancias.
Dichos canales son privados y para entrar se tiene que contactar al administrador o administradora, quien establece el monto y la forma de pago. Tras recibir el dinero acordado, el creador o creadora de contenido le permite al cliente el ingreso al canal, del que será expulsado una vez se cumpla el tiempo por el que pagó.
Otro dato relevante para destacar es que aunque en este tipo de canales solo puede enviar mensajes la o el administrador, estos suelen tener disponible el chat directo, a través del que negocian otros servicios como encuentros sexuales virtuales (sexting).









