Tiene 100 años y juega al tenis día por medio
Capital federal.- La historia de vida de los inmigrantes armenios, obligados a abandonar su patria ante el genocidio perpetrado allí por el estado turco entre 1915 y 1923, continúa en la actualidad, y la de Artyn Elmayan es, además de conmovedora, un ejemplo de vida: a los 100 años sigue practicando el tenis como si el tiempo no transcurriera para él.
Artyn no toma medicamentos, se mueve sin anteojos y tiene un equilibrio envidiable en el “court”. Padece, sí, algo de artrosis que combate “con indiferencia” y elongación. “El motor está bien, me fallan un poquito los cables eléctricos pero tengo lo principal”, afirma con una sonrisa mientras recuerda sus inicios en el tenis a los 39 años.
Elmayan nació en 1917, cuando los Estados Unidos intervenían en la Primera Guerra Mundial para inclinar la balanza en favor de los aliados y su país sufría la crueldad de los invasores turcos, que dejó más de un millón y medio de muertos. “Cuando tenía dos años, los turcos fusilaron a mi papá. Mi mamá se casó de nuevo y se estableció en Alepo (Siria) así que me fui con ella”, le contó Elmayan a la agencia AFP. Artyn vivió con su madre hasta los 21 años, cuando decidió emigrar hacia la Argentina a instancias de su hermana Azniv que se había casado aquí y vivía en Valentín Alsina, donde trabajaba en una fábrica de calzado.
Tres veces a la semana aborda el tren desde su casa en San Isidro hasta el club River Plate sin más compañía que su raqueta. “Vengo solo, son siete estaciones”. ¿Dieta? Todo lo que le gusta pero “con moderación”. Aunque se pierde por los lehmeyun, bocadillo típico de su Armenia natal.
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