Estados Unidos.- Donald Trump condenó ayer de manera expresa al Ku Klux Klan y a otros grupos racistas, en un intento de acallar críticas por su ambigua reacción inicial al reciente ataque en el que un joven blanco de extrema derecha atropelló a manifestantes antirracistas y mató a una mujer en Charlottesville, Virginia. “El racismo es malo, y los que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el Ku Klux Klan, los neonazis, los supremacistas blancos y otros grupos de odio que son repugnantes a todo lo que queremos en Estados Unidos”, dijo Trump en la Casa Blanca.
El presidente habló luego de 48 horas del hecho, durante las que recibió múltiples críticas, incluso desde su partido (el Republicano), por haber responsabilizado al principio a “muchas partes” del “odio y fanatismo” vistos en Charlottesville el sábado durante una marcha del KKK, neonazis y otros grupos de ultraderecha. Ese día, columnas de militantes neonazis y decenas de milicianos armados como militares que decían “proteger a la nación” inundaron esa ciudad universitaria, de unos 50.000 habitantes, para una esperada manifestación en un parque público que había sido bautizada como “Unir a la derecha”. Allí los esperaba otra protesta, una de simpatizantes antirracistas y pacifistas que rechazaba su presencia.
Primero empezaron los empujones y golpes de los supremacistas blancos contra los manifestantes que los repudiaban, pero la violencia alcanzó su clímax cuando James Alex Fields, un joven blanco de 20 años, atropelló con su auto a la multitud antirracista. En el suceso murió la joven Heather Heyer, de 32 años, y resultaron heridas otras 20 personas, según el balance actualizado ayer por el propio Trump.
La protesta había sido convocada contra el retiro de una estatua del general confederado Robert E. Lee, considerado un símbolo de la defensa de la esclavitud y el racismo. La polémica arreció pese a los intentos de la Casa Blanca, del vicepresidente, Mike Pence, y del fiscal general, Jeff Sessions, de argumentar que en la condena inicial de Trump estaban incluidos el KKK, los neonazis y los supremacistas blancos.
Tampoco ayudaron a calmar las aguas, sino lo contrario, los mensajes de celebración que publicaron durante el fin de semana algunos de estos grupos extremistas en internet, congratulándose por que el presidente hubiera evitado mencionarlos en su declaración. Ayer, finalmente, Trump los nombró.
Fue criticado por demorar su posición sobre los incidentes en Charlottesville.
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