Un Año Nuevo sin tanto ruido

Si bien no hubo reportes oficiales de heridos por manejo de pirotecnia en Año Nuevo, nada indica que no se haya registrado algún incidente aislado en los barrios. Pero el dato es elocuente y a pesar de los festejos, es notorio el cambio cultural en buena parte de los neuquinos. A diferencia de hace algunos años, ya casi no abundan los festejos con varias horas de estruendos en las calles y luces que iluminan la noche en la ciudad. Algunos de los motivos están relacionados al alto precio de los productos pirotécnicos y los recortes en la economía doméstica, pero también hay que agregar la difusión y los hábitos más saludables de las nuevas generaciones. Hoy arrojar pirotecnia no está bien visto por buena parte de la sociedad que se cansó, pero que además intenta proteger a las mascotas, que hoy ocupan un lugar central en la vida de muchos neuquino. Hay extensas campañas en las redes sociales y organizaciones que le dicen no a la pirotecnia de manera enfática, sin concesiones. Esa política parece haber dado resultados en conjunto con la vigencia de la ley provincial que prohíbe el uso. Pero el combo malestares en las fiestas no se circunscribe sólo a la pirotecnia, sino también a los ruidos molestos (hay mucha gente que trabaja), las fiestas clandestinas o el abuso de alcohol que derivan en peleas como la que hace un año casi le cuesta la vida al joven Lautaro Bettini, quien fue agredido con una roca en la cabeza. A esto se le suman los accidentes de tránsito, que ayer ¿casualmente? derivaron en tres muertos más en la Ruta 7 camino a Vista Alegre. Hace cinco años, también esa calzada se había cobrado tres vidas en Navidad. Es así como las fiestas parecen sacar en sólo dos días las bondades y las desgracias de un año entero.

A pesar de que se tiró pirotecnia no hubo registros de heridos. Pero todavía no se solucionan otros dramas.

Te puede interesar...

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído