El 3 de octubre de 1960 abrió sus puertas en avenida Argentina 45 de la ciudad, durante la gobernación de Alfredo Asmar, que aún estaba en el cargo de forma provisoria por la enfermedad de Ángel Edelman. Era una pequeña entidad financiera asentada en una alejada región del país, en donde poca cantidad de personas organizaban su trabajo en un sistema productivo con bajo nivel de desarrollo.
Un poco de historia
En 1957 se sancionó la Constitución Provincial, y al año siguiente en 1958 se eligió el primer Gobierno Provincial. En esos momentos, el perfil económico y social neuquino estaba un tanto atrasado con respecto al resto del país, a pesar de disponer de los recursos mineros y energéticos aunque con escaso grado de industrialización.
Asimismo, cabe acotar que el Banco Central de la República Argentina estimulaba la creación de las bancas provinciales con el fin de que las mismas se hicieran de una herramienta financiera para fomentar el desarrollo de las regiones.
Por su parte, el gobierno de la Provincia de Neuquén necesitaba un agente financiero que recepcionara los ingresos fiscales, fomentara el desarrollo económico en todo el territorio provincial y facilitara las operaciones del Estado.
La mencionada Ley Nº 19 creó la Carta Orgánica del Banco y dispuso autorizar el capital inicial de 20 millones de pesos moneda nacional, el cual se integraría con los aportes que por partes iguales efectuarían los accionistas particulares y el gobierno provincial.
El 27% de las eventuales utilidades sería retenido para el Fondo de Reservas y retribución de autoridades, mientras que del 73% restante, que constituía el 100% de las utilidades a distribuir, el 20 % sería destinado a los accionistas particulares en proporción al capital integrado y el 80%, en partes iguales, entre particulares y gobierno provincial.
La parte correspondiente al Gobierno no sería retirada sino depositada en una cuenta especial, como reserva para cumplimentar ampliaciones de capital que la Legislatura aprobara en el futuro.
Por diversas razones, la apertura del Banco se demoró, lo que provocó cierta presión de los agentes económicos provinciales, más aún al aprobarse en julio de 1960 el Plan de Reactivación Económica para el período 1961-1964, con un programa de inversiones cuyo financiamiento en un 50% estaría a cargo de la Provincia. Finalmente abrió sus puertas el 3 de octubre de 1960.
Los primeros años
En sus primeros años, el BPN funcionó como Sociedad de Capitales Mixtos, integrada por capitales del estado provincial y de particulares, hasta que en 1964 se dispuso la estatización del Banco que pasó a ser Entidad Autárquica del Estado Provincial.
Se diseñaron políticas tendientes a la captación de clientes y su expansión geográfica al interior de la provincia.
En estos primeros años la estructura productiva mostraba síntomas de una economía subdesarrollada. El crecimiento económico se aceleró a partir de 1967, y recibió el empuje de las obras hidroeléctricas del Chocón-Cerros Colorados, que comenzó en 1968 y que tendría un gran impacto económico en la región.
En esta década se perfila el diseño de la estrategia de desarrollo provincial mediante el aprovechamiento integral de los recursos. Ya en los ''70, el área de Confluencia se perfilaba como un futuro polo de desarrollo.
El 20 de diciembre de 1973 se creó el Departamento Hipotecario del Banco y se implementó un sistema de depósitos en Caja de Ahorro para obtener préstamos para adquirir viviendas. La Circular 1.070 permitía la construcción de viviendas de tipo económico para grupos familiares que no registraran préstamos en otras instituciones financieras y que tuvieran ingresos mensuales no inferiores a tres veces la cuota mensual del préstamo que se otorgara.
El golpe militar y la democracia
El ministro de Economía del gobierno militar, José Alfredo Martínez de Hoz, anunció la Reforma Financiera. La política económica tenía como fin revertir una situación cercana a la hiperinflación y terminar con la llamada represión financiera.
La política financiera durante los años 1976-1982 tuvo efectos devastadores, que afectaron sustancialmente las funciones y objetivos de los bancos oficiales de provincia.
Durante esos años el BPN diseñó una política que entre sus componentes básicos incluía la captación de depósitos y la mayor rentabilidad.
Ya en democracia, se intentó moderar la inflación mediante la aplicación de medidas gradualistas que no dieron resultado, ante lo cual se buscó un nuevo rumbo cuyo resultado fue el diseño del Plan Austral y su puesta en marcha en junio de 1985, cuando ya se vislumbraban signos de hiperinflación.
El BPN no pudo sustraerse a la situación económica y financiera que atravesó en ese tiempo el país. Se realizaron múltiples gestiones para la modernización del banco, se trató de dar un nuevo impulso a la proyección del Banco mediante tres acciones: extensión, difusión y apertura de nuevas filiales.
Proyección social
La actividad de proyección social alcanzó su máxima expresión con la creación de la Fundación del BPN la cual, además de asumir algunos programas vinculados al personal y sus familiares, se constituyó en artífice redistributivo –de acuerdo con la Ley 1710- que estableció como finalidad propender y ayudar al desarrollo de la investigación científica, la cultura y el bien común.
La Fundación desplegó una gran actividad, por medio de convenios con la Subsecretaría de Educación y Cultura del Neuquén, Universidad Nacional del Comahue, Dirección Nacional de Educación del Adulto, etc. O por gestión propia en eventos culturales, donaciones diversas, creación del Coro, para lo cual cuenta con los ingresos que la ley le autoriza.
Los ''90
En la década del ''90 el contexto económico financiero se caracterizó por la implementación del Plan de Convertibilidad. Ya en 1994, las autoridades del Banco propusieron como alternativa la transformación de la entidad en Sociedad Anónima, para obtener una estructura más flexible que permitiera una mejor adaptación. Pero por la gran crisis a nivel mundial -la mexicana 1994 y la rusa de 1997-, la ausencia de una política eficaz, el grado de incobrabilidad de algunos créditos sumado a la caída de los depósitos y falta de liquidez condujeron a la entidad a una delicada situación a fines de siglo. Pero a lo largo de los años el Banco se constituyó en una herramienta financiera confiable para fomentar el desarrollo. A través de su política de expansión, ha posibilitado la apertura de sucursales en distintas áreas.
Cuando el BPN inició sus actividades contaba con seis auxiliares, tres jefes de sección, contador y gerente en su casa matriz. Posteriormente, a fines de los ''80 contaba con más de setecientos empleados.
El Banco Provincia del Neuquén Sociedad Anónima se preocupó por buscar mecanismos que permitieran mejorar la atención al cliente. Para ello se inauguró en diciembre de 1999 la Banca Virtual.
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