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La Mañana justicia

Un mensaje de voz desacreditó a una testigo

La mujer fue citada por la defensa pero la noche anterior a declarar intentó hablar con Magnolia.

NEUQUÉN

“Esto se podría haber evitado si Magno lo hubiese frenado. Acá Alejandro (Lagos) no es el único culpable, este joven que falleció era tan responsable como Magno. Las hormonas pudieron más”, opinó una testigo de la defensa, justificando al policía que baleó a Magnolia Salas y mató de seis tiros a Javier Soto cuando entró a la fuerza a la casa de su ex pareja y los encontró juntos.

La testigo que dijo esta frase fue la misma que la noche anterior a declarar le envió un mensaje a Magnolia para “verla y hablar”.

Ayer, durante la tercera jornada del juicio por jurados contra Alejandro Lagos, acusado por homicidio y tentativa de femicidio, declararon dos testigos de la defensa: el padre de Lagos y una vecina.

Sus dichos intentaron cargar culpas sobre las víctimas por lo ocurrido. Sin embargo, la vecina aportó la cuota de polémica cuando se conoció un audio que le habría enviado a Magnolia la noche anterior a su participación en el juicio (ver aparte).

La testigo fue llamada a declarar por ser una vecina de Lagos, quien albergó al policía y a Magnolia en su casa durante tres meses, en julio de 2016. Ella dijo: “A pesar del hecho, Alejandro en esos tres meses me mostró que es un chico muy tranquilo. Él era muy amoroso con Magno, con el bebé. Lo que ella quería él le compraba. Con el nene lo mismo, fue una excelente persona en mi hogar. Jamás vi violencia entre ellos”, describió la testigo.

Después, la testigo manifestó: “No sé si no fue mejor que un padre progenitor. Se comportó como un verdadero padre con su bebé”.

Sobre Magnolia, la mujer apuntó que siempre fue una chica un poco inmadura, insegura. “A mí no me cerraba su manera de ser”, aclaró sobre la joven de 19 años.

“A Lagos lo conozco porque era vecino de mi barrio, vivía frente a mi manzana. Siempre lo veía pasar a él por mi puerta y lo saludaba”, afirmó. “Me enteré de su relación cuando ellos fueron a vivir a mi hogar. En ese momento, Magnolia junto a una amiga y conocida mía fueron hasta mi casa”, recordó. Señaló que la amiga le pidió si podía tener a Magnolia en su casa junto a su bebé porque no tenían dónde estar. “La albergué inmediatamente porque andaba con el bebé mojado (llovía) y no dudé en recibirla en mi hogar”, resaltó la mujer y explicó que al día siguiente fue Lagos.

Finalmente, la testigo indicó que durante este año acompañó a Magnolia a la cárcel de Senillosa a ver a Lagos porque ella quería.

Cabe recordar que durante las audiencias previas al juicio, Lagos llamaba desde la cárcel a Magnolia y le leía la Biblia.

El audio de la discordia

La vecina de Lagos negó que sea su voz

“Le reitero la pregunta: ¿usted le envió un audio de Whatsapp ayer a la noche (por el martes) a Magnolia Salas?”, le repreguntó el fiscal Agustín García a la testigo de la defensa. A lo que ella respondió: “Es que no tengo el número de ella”. El fiscal insistió: “¿No le envió algún mensaje que necesitaba hablar con ella porque tenía que venir a declarar?”. La mujer volvió a contestar con una negativa, por lo que García le consultó si tenía teléfono. “Sí, tengo”, respondió la testigo. En cuanto el fiscal le pidió que recitara los tres últimos números, la mujer se quedó pensando. “¿659 puede ser?”, mencionó el fiscal. Ella respondió afirmativamente y se escuchó el audio: “Magno, ¿cómo estás? ¿Estás en tu casa? Necesito hablar contigo porque me llamaron los abogados de Alejandro y tengo que ir a declarar. Necesito si puedes venir a mi casa para que hablemos, no importa que tenga la luz apagada, necesito verte sí o sí”. Luego, la testigo, enojada, dijo: “¿Cómo sabe que es mi voz? Por supuesto que no es mi voz, estaba durmiendo”.

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