Una pantalla de empresas hizo crecer a Vaca Muerta

Con las cláusulas secretas, YPF usó paraísos fiscales y evitó a los buitres.

Fernando Castro
fcastro@lmneuquen.com.ar

Buenos Aires (enviado especial)
Finalmente, al misterio le corrieron el velo: YPF integró una estructura de seis empresas, algunas de ellas con sede en Uruguay, Bermudas y Estados Unidos, para traer a Loma Campana, hoy el motor de Vaca Muerta, unos cinco mil millones de dólares y provocar, junto con su socia Chevron, el boom de los no convencionales que marcó un cambio de época en la historia petrolera del país.

Público El contrato de YPF con Chevron se develó, tras un fallo de la Corte Suprema de Justicia.

En medio de cuestionamientos, y con fallos judiciales adversos, la empresa nacionalizada ahora apuesta a desarmar esa estructura: le propone al gigante estadounidense dejar sin efecto ese andamiaje, tramado para eludir las garras de dos litigios: por un lado, el de los fondos buitre contra el país y, por otro, el que afronta en Ecuador la firma norteamericana.

Para la actual YPF, también sin ese esquema de empresas-pantalla vinculadas entre sí, el polo productivo de shale más importante del mundo fuera de Estados Unidos podría haber naufragado. Sería el caída del proyecto Vaca Muerta.

Contrato y empresas
El contrato al que accedió LM Neuquén y un puñado de diarios y agencias de noticias son, en rigor, 26 contratos. Sin embargo, el convenio central dibuja la ruta del dinero y la trama de compañías que canalizaron la plata para ir a buscar petróleo y gas en la estructura de Vaca Muerta.

Ese esquema está conformado por YPF SA, Worker Ivestment SA (Uruguay), YPF Shale Oil Holding LTD (Bermudas), YPF Shale Oil Investment I y II (ambas con sede en Delawere, Estados Unidos) y la Compañía de Hidrocarburos no Convencional SRL.

Como las mamushkas que encajan entre sí, al menos las tres últimas oficiaron de canal para la entrada de los fondos girados por Chevron. Desde el 2013 ingresaron a la Argentina unos 2800 millones a un cambio oficial promedio 7,90 pesos.

Ayer, en la sede de YPF en Puerto Madero, el CEO de la empresa, Daniel González, explicó que estas firmas quedaron a cargo de integrantes del directorio de la compañía. Dijo, también, que cumplieron un rol simbólico, para que la composición fuera legal y así poder ingresar los fondos al país.

Entre los considerandos que figuran en los contratos, un cuerpo de unas 500 páginas, YPF accede someterse a la Justicia con sede en Nueva York para la resolución de litigios entre las partes y, eventualmente, a un arbitraje a la Cámara de Comercio Internacional.

El caso había entrado en una zona caliente en noviembre de 2015, luego del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que obligó a la empresa, entonces conducida en la gestión anterior por Miguel Galuccio, a mostrar públicamente las denominadas “cláusulas secretas”. Fue tras un pedido del entonces senador Rubén Giustiniani (socialismo; Santa Fe). El legislador sostenía que, por su composición mayoritariamente estatal, YPF debía ventilar el convenio.

González, en la convocatoria donde se pudo ver el contrato, planteó que el fallo judicial dejó con algún flanco débil a la compañía. Aunque sostuvo que YPF respira más tranquila desde la semana pasada: la nueva ley de acceso a la información pública la exceptúa de tener que dar a conocer datos clave, una suerte de alivio para los próximos acuerdos.

CIFRA
2800 millones de dólares invirtió Chevron en Loma Campana.
En 2013 fueron 1275 millones, mientras que en el primer semestre del año llevaba otros 215 millones de dólares. El precio internacional del crudo puso un freno temporario al proyecto.

En tres pasos
Cómo surgió la batalla judicial

1- En 2013, el senador socialista por Santa Fe, Rubén Giustiniani, se opuso a la confidencialidad del acuerdo. Empezó una cruzada judicial.

2- YPF recibió dos fallos favorables y Giustiniani apeló a la Corte Suprema de Justicia, que le dio la razón en noviembre del año pasado.

3- Este año Giustiniani recibió una copia tachada del contrato; anteayer la Cámara Federal obligó a la petrolera a informar la totalidad del acuerdo. Desde mañana se podrá ver el texto completo.

“No es un problema de transparencia sino de inversiones”

Buenos Aires
Para la nueva conducción de YPF, el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación planteó un escenario preocupante. Es ese lugar en el que queda en una situación diferencial respecto de sus competidores en el mercado.

Es que ahora tendrá un contrato al descubierto, y cuando negocie, habrá competidores y posibles socios que ya saben qué está dispuesto a ceder y qué no. Es correr en desventaja en una industria en la que la información fina cotiza en millones de dólares.

“Para YPF, lo que estaba en juego no era un problema de transparencia, la empresa tiene todos los controles del sistema legal argentino, la Comisión Nacional de Valores y también en el exterior, sino de que pueda operar como su competencia, conseguir la inversiones necesarias para el autoabastecimiento energético”, dijo el CEO de la compañía Daniel González.

Nada que ocultar
Añadió que YPF va “pelear en todas las instancias judiciales disponibles, no por este contrato específico, no porque hubiera algo que ocultar, sino porque nadie va a querer firmar un contrato que va a quedar expuesto a la competencia. Esa era y es la pelea. Y vamos a seguir dándola”, señaló el directivo.

Para la conducción de la empresa, esta pelea, de todos modos, quedó saldada con la aprobación de la ley de acceso a información pública, que exceptuará en adelante a la compañía de tener que dejar al descubierto su información. Y el escenario recién comenzó.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído