Una renovada muestra de fe se desplegó en la ciudad
“Ahora más que nunca, por la situación que estamos viviendo, necesitamos arrimarnos a la Iglesia para renovar la fe”, afirmó Carmen, de 75 años, en la puerta de la Parroquia Santísima Trinidad y de Nuestra Señora del Neuquén, de donde partió la peregrinación del tradicional viacrucis por los barrios del oeste de la ciudad.
Unos minutos después de las 16, más de 50 personas se convocaron en la parroquia de la calle Pérez Novella al 4400 para participar de la peregrinación, que contó con la presencia de numerosos jóvenes de las comunidades religiosas de la mencionada parroquia y la de Nuestra Señora de Itatí.
Justamente, fueron los jóvenes quienes en cada estación representaron el camino de la redención de Dios.
En un clima de reflexión y recogimiento, luego de las ceremonias del Jueves Santo, ayer las comunidades volvieron a poner en el centro el camino de Jesús hacia la crucifixión. El diácono de la Parroquia Santísima Trinidad, Horacio Guerreiro, destacó la convocatoria de los fieles neuquinos, provenientes de distintos barrios del oeste. “Con esta presencia se pone en evidencia la fe de la gente que acompaña a Jesús en su pasión, muerte y resurrección. Se sigue percibiendo la devoción de la gente”, agregó el religioso.
Cuando los fieles llegaron a la esquina de Río Gallegos y Las Gaviotas, se representó la estación donde Jesús se prepara para la muerte, según indicó la persona que guiaba la movilización.
En el lugar, Claudia, quien estaba acompañada de sus hijas, se dispuso a rezar mientras observaba a su hijo Ariel, de 18 años, quien en esta oportunidad representó a Judas, quien traiciona a Jesús y es arrestado. “Me gusta que mi hijo siga concurriendo a la iglesia y participe del viacrucis”, dijo Claudia.
“Como cristianos, nuestra fe es el centro de todo, esto es un regalo de Dios”, aseguró Nair, de 58 años, mientras seguía atenta a las oraciones en cada una de las estaciones.
A medida que se desarrollaba la peregrinación, fueron muchas las personas que se sumaron, gran parte de ellas pertenecientes a otras parroquias de la zona, hasta llegar a la parroquia Nuestra Señora de Itatí .
Por la noche, se realizó la peregrinación del Obispado de Neuquén, que partió desde la intersección de las calles Islas Malvinas y Avenida Argentina, subiendo hasta la estatua del Cristo, ubicada en la zona de bardas.
“Este camino que vamos a recorrer quiere ayudarnos a descubrir el amor del corazón de Jesús que en la cruz queda expuesto a la vista de todos. Ese corazón que perdona, que da una oportunidad nueva, que nunca se cansa de perdonar y regalarnos una vida nueva”, se dijo al comienzo de la peregrinación, en la que cada asistente portaba una vela, y se representó el calvario transitado por Jesucristo en su camino hacia la cruz.
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