Hace dos años que en Neuquén capital funciona la planta de reciclaje de residuos urbanos, el Complejo Ambiental Neuquén (CAN), administrada por una cooperativa de trabajadores. Pero, a la fecha, aún son muchos los vecinos que no separan su basura entre orgánicos e inorgánicos, lo que dificulta la tarea en la planta.
Antes de entrar en funcionamiento, el Municipio realizó una amplia campaña de concientización sobre cuáles eran residuos orgánicos y cuáles inorgánicos, así como sobre los días en que deberían sacarlos.
El 5 de junio se conmemoró el Día Mundial del Medio Ambiente y las redes y medios de comunicación se inundaron con mensajes y noticias alusivas al cuidado del medioambiente. Fue en ese momento, al escuchar a una ambientalista, que miré el tacho de basura de mi casa (sí, uno solo) y me dije que personalmente no estaba ayudando en nada con mi actitud. Así que tomé cartas en el asunto y comencé a investigar.
Primero recordé los videos de la Muni, luego busqué en internet sobre cómo separar la basura y hasta aprendí cómo realizar un compostaje con los residuos orgánicos. Finalmente, opté por separar mi basura y, así, empezar a aportar mi granito de arena para cuidar el medioambiente.
Es cierto que aunque todos hiciéramos lo mismo, no revertiríamos la contaminación global, pero sí ayudaríamos en un aspecto. A ello hay que sumarle la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas), tanto en la industria como en el transporte, y la ganadería. Para revertir el calentamiento global son necesarias políticas de Estado y compromiso social. Yo ya empecé, y vos, ¿separás la basura en tu casa o trabajo?
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