El joven aprendió inglés a través de tutoriales orales, para saber vocabulario y gramática. Con el paso del tiempo obtuvo un permiso de residencia en el país y un trabajo para solventar sus gastos. Su siguiente paso era obtener la nacionalidad. Durante dos años estudió parte de la Constitución de Estados Unidos, historia y hechos actuales del país. Así fue como a mediados de febrero llegó hasta el Servicio Civil de Chicago para dar la serie de exámenes.
Los primeros de ellos los pasó con buena evaluación. No obstante, en otra parte de la prueba le pidieron algo que era imposible para él: que leyera en inglés una frase que estaba escrita en una pantalla. Al no poder realizar la acción, la única opción que le dieron los funcionarios fue ampliar el tamaño de las letras, lo que tampoco le servía a Lucio.
El pidió si le permitían leer la frase mediante un sistema braille, pero desde el lugar le explicaron que no tenían esa opción. Debido a esto, el joven debió retirarse sin haber aprobado. "No esperaba que no me proporcionaran ese elemento tan básico. Fue una gran sorpresa", indicó el joven. El caso llegó a los medios, que publicaron la historia y denunciaron al Servicio Civil de Chicago por malos tratos y presunta discriminación.
LEÉ MÁS
Maduro acusa a Estados Unidos de empujarlo a una guerra con Brasil
Te puede interesar...









