Bares y restaurantes piden extender el cierre una hora
Propietarios de bares y restaurantes de la ciudad de Neuquén están conformes en los primeros días de reapertura de sus negocios, tras el cierre obligado por la cuarentena del coronavirus. Reconocen que la facturación ni siquiera se acerca a la que tenían hace tres meses, pero estas primeras ventas les traen un poco de oxígeno frente al dramático panorama que viven desde que comenzó la pandemia.
Sin embargo, creen que esta flexibilización que autorizó el gobierno debería ser un poco más extensa en cuanto al horario de cierre, ya que a las 22, tal como está estipulado, se pierden muchos potenciales clientes.
"Estamos contentos porque las pocas mesas habilitadas están ocupadas, pero estamos muy limitados con el tema del horario de cierre", explicó Walter Fleitas, el propietario de las cervecerías Reymon. Dijo que a las 21:20 ya no pueden dejar entrar a nadie y la gente viene a cenar a las 21. "No tenemos rotación; la mesa la usás una sola vez", explicó. Fleitas dijo que el protocolo dispuesto por las autoridades se está cumpliendo, pero puso en duda que otros locales gastronómicos lo hagan de la misma manera. "Me han comentado amigos que fueron a otros bares y no están respetando mucho las medidas; sería una lástima que por eso se volviera todo para atrás", aseguró.
Dijo que es evidente que la gente tenía una necesidad de salir por la cuarentena. "Se nota que los clientes están contentos, pero el problema es que, por el horario, prácticamente los estás echando", lamentó.
En la misma sintonía se pronunció Mauricio Giménez, asesor comercial del restaurante La Nonna Francesca, quien dijo que una hora más en el límite del cierre sería ideal. "A pesar de lo que está pasando, a la gente le cuesta acostumbrarse al nuevo horario. Estaría bueno que nos permitieran abrir hasta las 23 y que haya unos 15 o veinte minutos de tolerancia", aseguró.
Dijo que por esta limitación es imposible hacer una rotación, porque por más temprano que venga la gente, nunca es antes de las 20:30. "Entre que se sienta, le tomamos el pedido, llegan los platos, el comensal tiene que estar en la mesa una hora y cuarto hasta que termina", opinó.
Explicó que con esta nueva modalidad La Nonna pudo habilitar 50 cubiertos, la mitad de los que tenía antes de que comenzara la cuarentena. "Si nos dieran una hora más, podríamos trabajar un poco más de mesas", sostuvo.
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