Inconsciente y traiciones: por qué elegimos mal según la psicología
El psicólogo Emi González analiza cómo funcionan los mecanismos inconscientes que nos llevan a decir o hacer lo que no planeábamos.
El inconsciente no nos traiciona porque nunca nos juró lealtad. Esta reflexión, nacida de un tuit viral que acumuló más de 120 mil likes, resume uno de los conceptos fundamentales del psicoanálisis y explica por qué muchas veces decimos o hacemos cosas que no teníamos planeadas.
El psicólogo Emi González abordó el tema en el streaming de LM Neuquén en vivo, conectando teoría freudiana con situaciones cotidianas que todos experimentamos. El tuit original planteaba un diálogo simple pero revelador: "Le dije a mi viejo, me traicionó lo inconsciente y me respondió, nunca te juró lealtad". La frase, acompañada de una imagen de Sigmund Freud, captura la esencia de cómo opera esta instancia psíquica que escapa a nuestro control consciente.
González señaló que estas traiciones del inconsciente son en realidad manifestaciones genuinas de deseos, pensamientos o conflictos que no reconocemos de forma consciente. "Nunca el inconsciente nos juró lealtad", explicó el especialista, subrayando que esta instancia mental opera con sus propias reglas, ajenas a nuestra voluntad deliberada.
La virtualidad transformó la práctica psicológica
La consulta psicológica virtual experimentó un crecimiento exponencial desde la pandemia de 2020. González compartió su experiencia personal: en diciembre de 2019 su analista le comunicó que se mudaba a Buenos Aires, generándole la incertidumbre de tener que cambiar de profesional después de dos años y medio de trabajo.
Sin embargo, en abril de 2020, con el contexto pandémico, comenzaron a trabajar por Zoom y continúan hasta hoy con esa modalidad. Como profesional, González destacó que tiene mayor disponibilidad horaria para atención virtual que presencial, aunque reconoce diferencias en la práctica. "Uno no trabaja idénticamente, no sé si es mejor o peor", reflexionó.
La principal diferencia radica en que "ponés menos el cuerpo", lo que genera cierta distancia que puede facilitar la objetividad profesional pero también limita la lectura de la comunicación no verbal. Algunos gestos y comportamientos se captan igual en la virtualidad, como los silencios significativos durante el relato, pero otros elementos corporales se pierden tras la pantalla.
El especialista señaló que "se pierden algunas cosas y se ganan otras", como en toda transformación tecnológica aplicada a prácticas humanas tradicionales. La virtualidad democratizó el acceso a la atención psicológica, eliminando barreras geográficas y permitiendo continuidad en los tratamientos incluso cuando paciente o profesional cambian de ciudad.
El análisis del inconsciente sigue vigente casi un siglo después de las formulaciones freudianas, demostrando que ciertos mecanismos psíquicos trascienden épocas y contextos culturales, manifestándose tanto en conversaciones familiares como en declaraciones públicas de funcionarios.
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