Comenzaron a juzgar al odontólogo acusado de abusar de una paciente

Ayer declaró la madre de la niña y luego se expuso la Cámara Gessell en la que la víctima contó lo que había sufrido. Hoy declaran profesionales de salud que asistieron y siguen asistiendo a la nena.

Integrantes de La Revuelta se manifestaron fuera de los tribunales durante la audiencia.
 
Neuquén
> El odontólogo David Narváez, acusado de abusar sexualmente de una niña que era su paciente, comenzó ayer a ser juzgado por la Cámara en lo Criminal Primera. Su madre fue testigo y abrió el debate una vez que se presentó el caso ante el tribunal, integrado por los jueces Alfredo Elosú Larumbe, Andrés Repetto y Mario Rodríguez Gómez.
El imputado llegó a juicio en libertad, acusado del delito de abuso sexual gravemente ultrajante contra una niña que se atendía en su consultorio de las calles Roca y Catriel, cuando tenía apenas 9 años. Hoy tiene 11.
Es asistido por los abogados Martín Segovia y Eduardo Badano, mientras Alfredo Velasco Copello representa al Ministerio Fiscal y Silvia Acevedo a la Defensoría de la Niñez y la Adolescencia.
Como el debate es de instancia privada no se permite el acceso al público. Afuera, distintas organizaciones sociales hicieron presencia en la calle con un gran despliegue y la instalación de “mil muñecas combativas”, en alusión a las niñas (ver recuadro).
Graciela, mamá de la pequeña, pudo seguir la primera audiencia como testigo, y en diálogo con La Mañana de Neuquén recordó que su hija primero le contó a su mejor amiga y compañera de escuela, quien a su vez habló con su madre, y luego la mujer fue a verla para contarle lo que estaba pasando.
Recordó que el imputado era el dentista de toda la familia, que a su hija supuestamente le realizaba un tratamiento de ortodoncia, y que los hechos ocurrieron en el consultorio, mientras ella aguardaba en la sala de espera, con un televisor y una radio prendidos.
Cuando los abusos que se investigan salieron a la luz, Graciela primero hizo la denuncia en la Comisaría Tercera, el 1 de noviembre de 2011. Luego la mujer llamó al 102, su hija comenzó un tratamiento psicológico y volvió a radicar una denuncia en la Fiscalía de Graves Atentados contra las Personas.
A principios de 2012, la niña pudo hablar en la Cámara Gessell, y ayer Graciela y todos los presentes pudieron acceder a la filmación.
 
El relato de la niña
“Fue admirable como pudo contarlo”, expresó su madre, para quien no hay duda alguna de los hechos que se le imputan a Narváez. Durante la etapa de instrucción, también se consideró que era una “prueba de gran valoración”.
Incluso ayer pudo verse la Cámara Gessell que se realizó al escuchar en su momento a la amiga de la menor.
Graciela destacó, también, el informe de la psicóloga forense, convocada a la primera audiencia de juicio como testigo. “Confirma los abusos, porque no fue en una oportunidad, sino en reiteradas veces”, sostuvo Graciela.
La tercera testigo fue la madre de la mejor amiga de la víctima, y para hoy se espera una nueva rueda de testimoniales, que incluye a profesionales de la Salud que asistieron y algunos siguen asistiendo a la nena.
Por la defensa, se espera el relato de dos secretarias de Narváez. Y también está previsto que mañana, en la tercera audiencia, declare otra joven de 20 años, quien habría pasado por la misma situación que la víctima cuando tenía sólo 9.
Ella se ofreció como testigo en la causa cuando al viajar en un colectivo de Indalo vio que organizaciones sociales le realizaban un escrache en su consultorio.
“Los hechos que describen cada una y sin conocerse son de una similitud escalofriante”, consideró ayer Ruth Zurbriggen, referente de La Revuelta, quien acompañó la jornada junto a otras mujeres, desde la calle.
En el inicio del juicio, el odontólogo estuvo presente. “Ni siquiera pudo levantar la mirada, permaneció toda la audiencia con la cabeza gacha”, finalizó Graciela, quien brega por que el imputado vaya a la cárcel y no dañe a más chicos.

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