Buenos Aires
Todos sabemos bien la diferencia entre ir por una calle recién asfaltada y una llena de baches. Una sensación parecida es la que experimenta cualquier usuario de internet cuando, al intentar acceder a alguna página, infinitos avisos publicitarios invaden la pantalla: el camino a la información o al entretenimiento se vuelve tedioso.
Acceder a cualquier portal se parece cada vez más a un paseo obligado por un shopping virtual, y hacer una recorrida por las principales novedades del día implica haber cerrado previamente tantos anuncios como sitios hemos cliqueado.
Y aunque es posible entender que la publicidad ha ido evolucionando paralelamente al desarrollo de las tecnologías digitales, también es importante saber que todos podemos tener un rol “activo” respecto de ella. Es decir, como consumidores podemos mover objetos y saltar o desactivar la publicidad. Y a eso vamos.
Hay formas diferentes de lograrlo. Antes que nada, la más popular y sencilla es apelar a complementos o extensiones -muchos de ellos gratuitos- que se instalan en nuestro navegador (Google Chrome, Internet Explorer o Firefox, los más conocidos).
Lo primero para hacer es actualizar el navegador, ya que el bloqueador funcionará mejor si en tu dispositivo tenés la última versión.
Con más de 300 millones de descargas, una de las extensiones, más ampliamente utilizada es Adblock Plus. Funciona en todos los navegadores de uso común y permite, incluso, eliminar los anuncios publicitarios de los videos de Youtube.
Si bien la configuración por defecto te permitirá llegar lejos, puede que los usuarios avanzados quieran personalizar algunas opciones. En ese caso, se pueden generar opciones de filtros y “listas blancas” (las publicidades que sí querés que aparezcan), según tus preferencias personales.
Otras alternativas incluyen Adblock, que a pesar del nombre es un producto diferente a Adblock Plus y no una versión de éste. También es gratuito y funciona en Firefox, Safari, Google Chrome y Opera, y puede ser pausado o desactivado para páginas específicas. Viene con una versión separada para bloquear los anuncios de Youtube.
Adblock tiene una larga lista de publicidad predefinida, y permite que los usuarios agreguen sus propias listas o las páginas web que quieran bloquear o visualizar.
Para añadir a la lista de bloqueo anuncios que no fueron bloqueados automáticamente, hay que tildar en las configuraciones la opción “añadir elementos al menú de clic derecho”. Esto te permitirá simplemente eliminarlas al hacer clic con el botón derecho sobre la publicidad.
Ublock es otra alternativa similar, aunque de uso menos extendido que las anteriores. Tiene la ventaja de ser más liviana y ocupar menos memoria. Funciona en Google Chrome, Firefox y Safari.


