Condenan al colectivero que atropelló a un nene

El hecho ocurrió en 2010. Le dieron una pena de 4 años y 3 meses.

Buenos Aires
Un colectivero fue condenado ayer a 4 años y 3 meses de prisión por haber atropellado y matado a Facundo Serrato, un niño de 5 años que caminaba junto a su madre y su hermanita por el barrio porteño de Palermo en julio de 2010.

Se trata de Carlos Verón (35), quien fue hallado responsable de "homicidio culposo agravado por conducción imprudente" en concurso ideal con "lesiones culposas graves", aunque continuará en libertad hasta que el fallo quede firme.

Además, al imputado se le dictó una inhabilitación por ocho años para conducir vehículos, aunque los fundamentos se darán a conocer el 1 de febrero.

"Teniendo en cuenta que la pena máxima era cinco años, estoy muy conforme, mi hijo se lo merecía, pero la única solución es que cambien las leyes", dijo Gustavo Serrato, padre de Facundo, tras culminar la audiencia.

Agregó que con el fin de este juicio "se cerró una etapa" y se siente "más aliviado".

La jornada comenzó a las 10, cuando Verón fue invitado por el Tribunal Oral en lo Criminal 4, integrado por Julio Báez, Ivana Bloch y Armando Chamot, a decir sus "últimas palabras".

El chofer dijo que era "inocente" y que nadie le había avisado que estaba cruzando gente.

Luego se retiró de la sala y no estuvo presente para la lectura de la sentencia, a la que sólo concurrió su abogado, Roberto Ribas.

El 9 de este mes, el fiscal Marcelo Saint Jean pidió en su alegato que el colectivero fuera condenado a cinco años de prisión al considerarlo responsable los hechos sucedidos el 20 de julio de 2010, cuando Cecilia Garcí­a Otero, entonces de 35 años, junto con sus hijos Facundo y Eugenia, de 2 meses, se dirigía a buscar a su marido.

Al cruzar la calle Honduras por la senda peatonal, y con el semáforo a su favor, en la intersección con avenida Scalabrini Ortiz, los tres fueron atropellados por el interno 58 de la Línea 15 que manejaba Verón.

Para el fiscal, el chofer atropelló a la familia porque dobló "bruscamente" luego de haberse desviado del recorrido habitual, lo que consideró una conducta "irresponsable" en el manejo de un transporte público.

La defensa
"Sólo fue una imprudencia"

Roberto Ribas, el abogado del colectivero Carlos Verón -condenado ayer-, dijo en su alegato que su cliente ese día "dobló despacio", que no vio a la familia y que lo máximo que se le puede achacar es que haya sido "imprudente", ya que "cambiar de recorrido no es un delito".

Ribas había considerado que las discusiones en los colectivos son algo habitual, que suceden todos los días, y había pedido que le aplicaran una pena en suspenso, por lo que apelará el fallo tras conocer los fundamentos de los magistrados actuantes.

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