En medio de la complicada situación sanitaria que vive el mundo, los gobiernos y entes dedicados a la ciencia y la salud, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), además de luchar contra el covid-19 tienen que enfrentarse a los grupos antivacunas.
Los integrantes de estas organizaciones que están en desacuerdo con la aplicación de vacunas, no solo han instaurado teorías conspirativas sobre el contenido y propósito de las fórmulas inoculadoras, sino que también usan los casos raros de efectos secundarios o de contagios registrados en personas que ya recibieron los sueros inmunizadores para llamar a la población a no vacunarse.
Si bien es cierto que hay un porcentaje de personas que a pesar de haber recibido alguna de las vacunas contra la enfermedad que provocó la pandemia contraen covid-19, también lo es que estos pacientes no suelen presentar complicaciones devenidas del SARS-Cov-2, cuestión por la que el riesgo mortal es casi nulo.
En Estados Unidos, país donde ya han sido vacunadas 76 millones de personas, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) publicaron un informe en el que se detalla que solo el 0,0088% de los vacunados había contraído covid-19 después de haber recibido el esquema completo de las vacunas, que en la mayoría de los casos es de dos dosis.
Este estudio se publicó cuando había 66 millones de vacunados con sueros anticovid-19, lo que quiere decir que solo 5.800 personas tuvieron covid-19 tras ser vacunadas.
De esos 5.800 casos, un 29% cursó la enfermedad sin síntomas y solo un 7% tuvo que ser internado. En cuanto a los fallecidos, de los 66 millones de personas que recibieron la vacuna murieron 74, lo que representa el 1,3% de los contagiados tras ser vacunados y el 0,0001% de los inoculados totales.








