En las redes sociales comenzó a circular que para prevenir los efectos secundarios que normalmente produce la vacuna contra el covid-19 (dolor en los brazos, fatiga, dolor de cabeza, fiebre y escalofríos) hay que tomar mucha agua.
Esta recomendación que se hizo viral en las redes surgió a partir de que algunos científicos, como Robert Quigley, CEO de Internacional SOS, destacaron la importancia de hidratarse en las horas previas y posteriores de la aplicación de la vacuna.
“Es extremadamente importante asegurarse de estar hidratado antes y después de la vacunación”, dijo Quigley en abril en una entrevista para el ciclo Bustle. Y agregó: “La hidratación inadecuada o, peor aún, la deshidratación, pueden exacerbar los efectos secundarios de la vacuna”.
Si bien, no hay ninguna investigación que pruebe que la ingesta abundante de agua prevenga los efectos secundarios provocados por las vacunas contra el covid-19, un estudio realizado en ranas demuestra que la deshidratación debilita el sistema inmune, lo que provocaría que cuando ingrese al cuerpo el antígeno que va a preparar al organismo para responder eficazmente a una futura infección de covid-19, este podría afectar en mayor medida al vacunado.
“El agua no es la solución mágica que te brindará la respuesta inmune óptima”, explicó Sonia Sharma, inmunóloga del Instituto de inmunología La Jolla, en California, y una de las autoras del estudio.
Entre tanto, Michael Gleeson, profesor emérito de bioquímica del ejercicio en Loughborough University, Reino Unido, sostuvo: “La idea de que beber grandes cantidades de agua puede ayudarte a evitar los efectos secundarios de la vacuna contra el COVID me parece ridícula". Y destacó: “El agua no influye en la función inmunitaria”.
Efectos secundarios de la vacuna Sputnik V
En Argentina el Ministerio de Salud informó que hasta el 30 de diciembre del 2020 se dieron 317 efectos secundarios después de administrar más de 30 mil dosis del citado preparado. Sin embargo, se dio a conocer que un 99,3 por ciento de estos fueron muy moderados, y, por ello, no hubo necesidad de hospitalización.
Entre los efectos, indican que el 44,2 por ciento experimentó fiebre, resfriado común y dolor de cabeza, nueve horas posteriores a la vacunación.








