La ciudad de Concordia, Entre Ríos, está conmocionada por la impactante noticia de la muerte de dos jóvenes hermanas que no pudieron ganarle la lucha al covid-19.
Aldana, de tan solo 21 años edad y sin enfermedades preexistentes, falleció el 2 de mayo en el Hospital Masvernat tras presentar un cuadro grave de la enfermedad que provocó la pandemia. Nueve días después, su hermana mayor, Marina, también dejó de respirar en el mismo centro hospitalario.
Marina tenía 30 años, era madre de Andrés y Mía de 11 y 6 años de edad, respectivamente, y tampoco sufría de ninguna patología que la convirtiera en paciente de riesgo ante la enfermedad. Sin embargo, pocos días después de enterarse que se había contagiado con el virus causante del covid-19 tuvo que ser internada en el mismo centro hospitalario donde murió su hermana.
"Cuando llegó al hospital su estado de salud era grave. Hace tres días vino una ambulancia y hubo que internarla de urgencia", dijo Víctor Forni, expareja de Marina, en diálogo con el canal C5N.
Asimismo, Forni destacó que tanto Aldana como Marina "Eran completamente sanas, no tenían ningún problema pulmonar ni de salud".
“Los médicos intentaron sacarla adelante, estuvo con respirador, pero hoy a la mañana nos dijeron que se nos había ido”, contó Forni. Para luego agregar: “Hay una familia destrozada, en menos de una semana se fueron dos chicas jóvenes”.
De acuerdo con lo detallado por los familiares de las hermanas que murieron a causa del covid-19, estas habrían contraído la enfermedad en una reunión familiar de cinco personas con motivo del cumpleaños de Freddy, un tercer hermano, que también contrajo el virus pero no desarrollo síntomas más allá de la pérdida del olfato y el gusto.
La muerte de Aldana y Marina es una muestra fehaciente de que los jóvenes sanos también pueden presentar cuadros graves provocados por el covid-19 que pueden conducirlos hasta la muerte.








