La historia de la renovación del contrato de Lionel Messi con el Barcelona terminó de la mejor manera para el Mundo Culé que parecía tener un final abrupto con la partida del jugador hacia otros rumbos. Pero como siempre ocurre cuando Lio tiene la pelota amaga una cosa pero hace otra y se quedará un año más. Diez días pasaron desde el famoso burofax pidiendo la salida hasta el acuerdo final. Una trama que tuvo varios capítulos y final feliz. Aquí el repaso.
El martes 25 los argentinos toman dimensión de una nueva palabra: burofax. Simplemente una carta documento mediante la cual el jugador cortaba de forma unilateral la relación con el club.
La decisión pareció ser diferente a aquella de 2016 tomada en caliente cuando renunció a la Selección Argentino tras perder la Copa América del Centenario frente a Chile. Esta fue consensuada en familia y con el asesoramiento de sus abogados.
Trascendió incluso que en una charla de esos días cara a cara con el nuevo entrenador Ronald Koeman al que había expresado su decisión de dejar el club. “Me siento más afuera que adentro, le habría dicho”.
Lo que quedaba en claro que la goleada del Bayern Munich (8-2) en los cuartos de final de la Champions fue la gota que rebalsó el vaso y que antes tuvo otros capítulos de enfrentamientos con el presidente Jospep Bartomeu, entre los que sobresalen la negativa a traer a Neymar en lugar de Griezmann, la salida del entrenador Valverde y los cruces con el secretario del club Erik Abidal y luego con el sustituto de Valverde, Quique Setien.
Desde el momento que salió la carta y hasta el miércoles pasaron ocho días de idas vueltas, rumores y reuniones entre los abogados del club y los dirigentes. El tema central era la intención del club de renovarle el vínculo y la voluntad de Messi -más allá de la carta documento- de irse en buenos términos. En medio de la discusión y las presiones de diferentes sectores estaba el pago de la cláusula de rescisión del contrato de 700 millones de euros.
Los abogados de Messi ofrecieron pagar menos, un precio de mercado superior apenas a los 100 millones de euros, pero la postura firme del Barcelona de ir a juicio hizo retroceder las posiciones.
En este contexto la llegada de Jorge Messi, el padre de Lio, para resolver el contrato y una nueva reunión familiar hizo que retrocediera posiciones ante la chance de verlo afrontando un juicio en la ciudad que lo acogió durante veinte años, que le dio todo y dónde aspira a vivir cuando se retire.
Por otra parte, ante la dimensión que tomó el caso de terminar en la Justicia el Manchester City de Pep Guardiola y el PSG de Neymar y los argentinos Di Maria, Paredes e Icardi, se refugiaron en la cautela.
Messi se queda hasta junio de 2021 con un entrenador con el que no tuvo un buen feeling de arranque, sin su amigo Luis Suárez, y con una relación conflictiva con su presidente que por ahora ganó la pulseada. Los únicos felices por ahora son los hinchas.
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