Denunciaron un estremecedor caso de bullying en una escuela cipoleña

"Tengo miedo de que a mi hijo lo violen en patota", fue una de las preocupantes confesiones de una madre. Irán a la Justicia.

Una mamá cipoleña denunció que su hijo es víctima de bullying desde hace al menos un año en la Escuela 338 de las 1200 Viviendas y que las autoridades del establecimiento no le dan respuestas ni soluciones para ponerle un freno a la violenta situación.

El nene no asiste a clases desde hace un mes y medio porque tiene miedo y las únicas dos veces que decidió ir, lo molieron a patadas en el patio. La familia radicó la denuncia en la Subcomisaría 79º de Cipolletti y este lunes irán a la Fiscalía.

La pesadilla para el pequeño -quien tiene 7 años y cursa segundo grado de la primaria- inició en el 2017 cuando uno de sus compañeros decidió que sería el blanco de todas las bromas. Sin embargo, lo que comenzó como "un chiste" terminó por convertirse, poco a poco, en un serio caso de acoso escolar.

La mamá de la víctima, Iris, explicó en diálogo con LM Cipolletti que el nene que atacó a su hijo en reiteradas ocasiones es "muy inquieto y alborotado" pero que, más allá de esto, su comportamiento excedió los límites.

"Al principio empezó a molestarlo mucho y mi hijo se enojaba. Yo le expliqué el contexto familiar en el que había nacido el chico y cómo se había criado y le sugerí que, en vez de alejarse de él, lo invitara a jugar para que se sintiera incluido, que sintiera que no estaba solo. Pero me dijo que era imposible porque siempre se ponía violento y lo golpeaba. Después de unos meses tomamos la decisión de que intentara evitar cruzarse con él, pero empeoró todo", aseguró la joven madre, consternada.

"Esta denuncia la hago por mi hijo, pero también por todos los chicos que sufren bullying y no se animan a contarlo", Iris, mamá del nene víctima de acoso escolar.

A medida que pasaron los días, los insultos se convirtieron en golpes y los golpes, en hostigamiento. "Mi hijo llegó más de una vez con moretones en las piernas, los brazos, hasta lo llevamos al médico para que quedara constancia de lo ocurrido. Le pegaron entre varios, porque el nene este se junta con otros amigos que tienen las mismas actitudes y él los incentiva a ser más violentos", remarcó Iris.

"Durante todo este tiempo este nene no sólo le pegó y llevó a otros a que también lo hicieran, sino que también le escupió el cuaderno y le sacó todos sus útiles, dejándolo sin lapicera, lápiz ni goma de borrar para poder hacer las tareas en clases. No obstante, el hecho con el que yo dije basta fue cuando le sacó la campera, se la pasó por sus partes íntimas y se las devolvió. Es demasiado, acá el problema es otro, es grave", señaló.

"Ser acosados desde tan chiquitos los lleva a perder confianza, a dejar de creer en sí mismos, a creer que ellos son el problema", reflexionó la joven madre.

--> La respuesta de las autoridades del colegio

Desde que comenzaron a ocurrir estos episodios de violencia, Iris se acercó a la escuela a hablar con sus maestras y la directora en varias oportunidades. Sin embargo, las respuestas que recibió no fueron las esperadas y la llevaron a pensar que "estaba siendo exagerada" y hasta que su nene era el problema.

"Me dijeron que no podían hacer nada y que yo tenía que fijarme cómo era mi hijo también. Sí, yo sé como es mi hijo, no voy a hacer la vista gorda. Él también es inquieto y se la pasa haciendo bromas, pero no para herir a otros. Hay una diferencia entre lo que él hace con lo que el otro chico le hace a él. Desde ahora sólo voy a escuchar a mi nene, porque sé que me dice la verdad", expresó la mamá.

"Espero que a partir de esto más padres se animen a denunciar si sus hijos son víctimas de bullying, porque hay que dejar de naturalizar la violencia", remarcó.

A su vez, cuando informó que realizaría una denuncia formal por bullying, la directora le dijo que tenía que "denunciar a los padres y no a la escuela porque no tenían nada que ver". Si bien habló con el papá, tampoco obtuvo respuestas.

"¿Y qué queres que haga? ¿Que lo mate? ¿Que lo cague a palos? Aparte, yo con mujeres no hablo, porque después me tratan de violento", fue lo único que dijo que padre, según relató Iris.

--> "Quiero cambiar a mi hijo de escuela, pero no puedo"

Iris explicó a este diario que intentó todo para evitar que su hijo fuera hostigado en la escuela, pero nada de lo que propuso fue aceptado por las autoridades escolares.

"Pedí que lo cambiaran de curso, que lo cambiaran de turno, pero no me dejaron. Intenté cambiarlo de escuela, pero en ningún lado hay cupo. Me siento desbordada, por eso hice la denuncia, porque no sé que más hacer para resguardarlo, darle seguridad. A esta altura, tengo miedo de que a mi hijo lo violen en patota", sentenció.

El nene víctima de bullying no va a la escuela desde hace un mes y miedo porque tiene miedo. Su mamá contó que vomita de los nervios y tiene fiebre todo los días.

--Las denuncias

Antes de concurrir a la Subcomisaría 79º de Cipolletti, Iris denunció el caso en la escuela y hasta en CPE, pero nadie pudo brindarle soluciones viables ni contundentes.

"En el Consejo me entrevisté con quien dijo ser el director, me dijo que iban a hablar con los nenes y con sus papás, pero hasta ahora no ha pasado nada. Yo hago público esto por mi hijo, pero también por todos los nenes que son víctimas de bullying y no se animan a contarlo porque les da vergüenza", concluyó.

Finalmente, aseguró que mañana a primera hora se acercará al Ministerio Público Fiscal para radicar la denuncia penal y, de esta manera, evitar que el caso de hijo "quede en el olvido".

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