Colapinto cambió el Alpine por un Renault 6 y sorprendió a sus fanáticos en Brasil
Tres santafesinos recorrieron más de 2.000 kilómetros y lograron que el piloto argentino manejara su histórica “Renoleta”.
Franco Colapinto protagonizó una de las escenas más particulares de la previa del Gran Premio de San Pablo de Fórmula 1. El argentino se encontró en las calles de San Pablo con un Renault 6 modelo 1977 decorado con los colores de Alpine, se subió al vehículo y terminó manejándolo ante la sorpresa de sus propietarios.
El auto pertenece a Hernán Bonvín, Claudio Goddio y Pablo Quaino, tres amigos de Esperanza, Santa Fe, que recorrieron más de 2.000 kilómetros para acompañar a Colapinto durante el fin de semana de competencia en Interlagos. El viaje contó además con el apoyo de Julio Amherdt, quien realizó el trayecto en un Valiant de 1966 utilizado como vehículo de asistencia.
El Renault, bautizado “La Renoleta”, fue restaurado especialmente para la travesía y personalizado como homenaje al piloto. Lleva los colores característicos de Alpine, el número 43 que utiliza Colapinto en la Fórmula 1 y distintas referencias al recorrido hacia Brasil.
El encuentro que terminó con Colapinto al volante
Después de varios días de viaje, los fanáticos lograron encontrarse con Colapinto cuando el piloto salía de una actividad en una concesionaria de San Pablo. Primero hubo fotos, saludos y comentarios sobre el particular vehículo, pero la escena tomó otro rumbo cuando el argentino decidió sentarse en el asiento del conductor.
Entre risas, Colapinto comenzó a probar los comandos del viejo Renault y hasta pidió indicaciones para manejarlo por las calles de la ciudad. “¿Y la radio?”, preguntó en uno de los videos, mientras que los propietarios respondieron: “La radio te la debo”.
También recibió una propuesta difícil de rechazar para un piloto de Fórmula 1. “Hacete una largada de las tuyas”, le pidieron antes de que acelerara el vehículo. Las imágenes fueron registradas por los propios hinchas y rápidamente comenzaron a circular en redes sociales.
El encuentro coronó un viaje que también tuvo complicaciones. Antes de cruzar hacia Brasil, el alternador del Renault dejó de cargar la batería y el repuesto que llevaban tampoco funcionó. La situación puso en riesgo la continuidad del recorrido.
La solución apareció en Concordia, donde mecánicos vinculados a equipos del Turismo Nacional se encontraban por una fecha de la categoría. Al conocer el problema, colaboraron con los viajeros y permitieron que el auto volviera a ponerse en marcha.
Una previa especial antes de Interlagos
Una vez solucionado el inconveniente, el grupo siguió camino hacia Brasil hasta completar una travesía que terminó con una recompensa inesperada: que el propio Colapinto manejara el vehículo preparado para alentarlo.
El episodio ocurrió en la previa del Gran Premio de San Pablo, que se disputará del 6 al 8 de noviembre en Interlagos, una de las fechas más particulares para el argentino por la cercanía con su país y la fuerte presencia de hinchas nacionales.
Colapinto ya había destacado ese acompañamiento antes de la competencia: “Siempre es fantástico correr en Sudamérica y en Interlagos, que es uno de los mejores circuitos de la temporada”.
Antes de volver a subirse a su Alpine, el piloto terminó recorriendo San Pablo en un Renault 6 de casi cinco décadas y convirtió el viaje de los fanáticos santafesinos en una de las historias más llamativas de la previa del Gran Premio.
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