El mediocampista surgido en el elenco de Núñez contó el rol que tuvo el entrenador para despertarse en la segunda etapa. Otros jugadores también destacaron la charla en el entretiempo.
River se despertó justo para dar vuelta la historia de la final de la Supercopa Argentina ante Estudiantes que en gran parte del encuentro estuvo adelante en el marcador generando una preocupación mayor en el entrenador Martín Demichelis cuando parecía no encontrarle la vuelta para revertir el resultado. Desde la tribuna comenzaron a bajar los cánticos de la hinchada para que Micho haga ingresar a “los pibes”. El entrenador escuchó e inmediatamente llamó a Claudio Echeverri para generarle al rival jugadas de peligro, objetivo que cumplió y terminó siendo clave.
Pero, más allá del ingreso del Diablito, el elenco salió a la segunda etapa con una cara totalmente diferente a la pobre imagen que había brindado el elenco de Núñez durante la primera parte. Rápidamente, el Millonario había generado ocasiones para conseguir el empate que llegó más tarde. Esta muestra de carácter se debió a un mensaje claro que bajó el entrenador durante el entretiempo en el vestuario, según reveló el futbolista surgido en el club Matías Kranevitter.
"La verdad es que nos pegó una cagada a pedos bastante importante en el entretiempo, que nos ayudó para despertar", contó el mediocampista central que regresó a River luego de estar varios años jugando en el exterior.
Y agregó: "Sabíamos lo que teníamos que hacer, lo habíamos entrenado. Nos sorprendió un poco el gol, creo que ahí se complicaron las cosas. Pero estoy feliz por haber ganado una final tan importante".
Quien fue en esta sintonía con el mensaje de Demichelis fue el delantero colombiano Miguel Ángel Borja, que destacó la importancia de haber afrontado la segunda etapa con un detalle exhausto de cómo salir al terreno: “ "Los videos que nos mostró Martín fueron claros. Entramos con decisión. Los cambios entraron bien y marcaron la diferencia. Ellos nos dieron la mitad de la cancha y nosotros pudimos atacar", contó el goleador de la era Demichelis en diálogo con la cadena televisiva ESPN.
En conferencia de prensa, Micho habló sobre el festejo eufórico y el mensaje a sus jugadores: “ Ustedes (periodistas) hagan las interpretaciones que quieran, era una final y cómo no voy a gritar un gol. Voy a contar algo porque puedo hablar con autoridad de la derrota. Perdí las tres finales más importantes que puede tener un futbolista: de la Copa del Mundo, de la Champions League y de la Copa América. En el entretiempo les dije a los chicos ‘las finales no vuelven y el partido está para jugarlo y ganarlo’. Por eso quería por los chicos entendieran que en el primer tiempo no estábamos jugando bien. Obedecieron, se dedicaron a jugarla y ahí están los frutos. Estaba mi familia, que obviamente se come todos los palazos. Me pude ausentar de lo que se dijo estos días y seguramente si hubiese leído a tantísimos opinólogos que hay, y está bien que suceda en un fútbol y un país tan pasional, tendría que haber cambiado el once inicial cada día. No jugamos bien el primer tiempo y el segundo sí lo jugamos bien”.
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