Un potrillo de Yakutia. La raza se adaptó en 800 años al frío extremo.
Los caballos de Yakutia apenas miden 150 centímetros de altura, tienen las extremidades cortas y robustas, complexión compacta y pelo abundante y grueso, tanto en las crines como en el cuerpo. Viven en esa región de la República de Sakha, Rusia, donde las temperaturas llegan a alcanzar los 70 ºC bajo cero durante los meses más fríos. Y sobreviven todo el año al aire libre, sin el refugio de un establo, buscando el pasto escondido bajo la nieve durante el invierno, que en esa parte de Siberia dura hasta ocho meses.