Neuquén. Hace 25 años dieron sus primeros pasos para permitir que los chicos con discapacidades específicas no se quedaran sin poder ir a clases por la falta de escuelas que contemplen sus dificultades. Hoy, ha pasado abundante agua bajo el puente y consiguieron desarrollar una propuesta educativa de calidad y con un marcado sentido de inclusión que los llevó a convertirse en una institución modelo en Neuquén. Ahora van por más. El Colegio del Sol está cada vez más cerca de inaugurar, no con poco esfuerzo de padres y docentes, su propio establecimiento en el oeste de la ciudad.
El Centro Educativo Especial Integrador del Sol, ese es el nombre de la institución, recibe un aporte estatal para financiar los sueldos de los docentes, pero todo lo demás es hecho a puro pulmón por sus miembros. Y la obra del colegio, de mil metros cuadrados que se encuentra con un avance del 75 por ciento, no es la excepción.
Según destaca la presidenta de la Asociación, Teresita Peláez, los trabajos fueron posibles gracias al aporte de la Municipalidad de Neuquén, del Instituto de Juegos de Azar de Neuquén (IJAN), de empresas privadas y profesionales de la ingeniería y medicina que hicieron los aportes financieros para llegar hasta donde se encuentra ahora.
El Colegio del Sol tiene una matrícula de 170 alumnos en los niveles inicial y primario y 60 en el nivel medio. Actualmente las clases se dictan en dos edificios alquilados en los barrios Canal V y Valentina Sur, respectivamente. Pero el objetivo ahora es que el año que viene, la primaria se mude a su propia sede de Casimiro Gómez y Maestro Lucero.
Según estima Peláez, para concluir la obra necesitan 6 millones de pesos y los miembros de la Asociación no dudan de que seguirán recibiendo apoyo oficial y privado porque la calidad de sus servicios educativos y su rol social lo respaldan.
El nuevo edificio tendrá 3 aulas para el nivel inicial y 4 para la primaria, un salón de usos múltiples, baños adaptados, salas de docentes, dependencias administrativas y depósito. Una vez que los trabajos concluyan, comenzarán a edificar las aulas de la secundaria que tendrá una superficie de 400 metros cuadrados. Los trabajos son ejecutados por un grupo de padres, gracias a una excepción municipal que no obligó a El Sol a tener que contratar a una constructora.
El terreno donde se encuentra el colegio fue donado por el Municipio y recientemente el Concejo Deliberante aprobó la escrituración que permitió que se abran más puertas de ayuda, especialmente oficial para la adquisición de los materiales.
25 años tiene la institución, que brinda un aporte social e integrador.
Una apuesta por la integración y la inclusión social
En momentos que celebraron los 25 años de existencia, en el Colegio del Sol se festejó como un logro la primera graduación en el nivel medio el año pasado.
Tanto en el nivel secundario como inicial y primario, la propuesta de la institución está orientada a las actividades expresivas y en pleno contacto con la naturaleza, pero sin perder de vista el sentido de integración no solamente con niños y adolescentes con discapacidades, sino también aquellos que precisan insertarse en una institución como esta pero que carecen de los medios económicos para hacerlo.
El valor de las cuotas que aportan los padres va íntegramente a los gastos de funcionamiento que los aportes oficiales no alcanzan a cubrir.
El nivel primario e inicial es dirigido por Eugenia Repetto, y el nivel medio por la profesora María Inés Cafiero, ambas principales artífices de la propuesta educativa del Colegio del Sol.
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