Barcelona.- La célula yihadista que atacó el jueves en La Rambla de Barcelona pretendía originalmente un ataque con tres furgonetas cargadas con explosivos TATP y cilindros de gas contra la Sagrada Familia, el famoso templo de Antoni Gaudí, uno de los principales símbolos de la ciudad. Según fuentes de la investigación, el plan A “incluía provocar una explosión de enorme magnitud en la Sagrada Familia. Preparaban para ello grandes cantidades del explosivo del Estado Islámico, conocido como TATP o triperóxido de triacetona, y bautizado por el terrorismo yihadista como ‘la madre de Satán’, que almacenaban en el departamento de Alcanar, en Tarragona, y que pensaban combinar con bombonas de butano”, añadieron los voceros.
Sin embargo, la destrucción de su laboratorio de explosivos en Alcanar hizo fracasar esos planes y cambiaron a una segunda opción, en otro de los puntos más representativos de la capital de Cataluña: la famosa Rambla.
La vivienda de Alcanar estalló cuando el grupo se encontraba en la fase final de elaboración de potentes artefactos explosivos con intención de volar la Sagrada Familia. De hecho, la policía catalana encontró 106 botellas de gas entre los escombros de la vivienda destruida. Según fuentes de la investigación, se trabaja con la hipótesis de que el inmueble de Alcanar era una sede de operaciones del grupo, con un papel similar al que jugó la finca de Morata de Tajuña en los atentados del 11-M de Madrid.
Aparentemente, la célula actuaba con el impulso de un guía espiritual o ideólogo que los acompañó en el proceso de radicalización y que después ayudó a planificar durante meses un plan tremendamente complejo. A los investigadores les llama la atención la escasa edad de los atacantes (entre 17 y 24 años), acaso una nueva modalidad del EI, porque se trata de personas sin antecedentes delictivos ni terroristas. “La Sagrada Familia era la obsesión del grupo”, insistieron fuentes de la investigación.
Ofrenda: El rey Felipe realizó una ofrenda floral y encendió velas en el lugar del atentado.
12 heridos en estado crítico
Los servicios médicos temen que el número de muertes, víctimas del atentado terrorista del jueves, aumente debido a la gravedad de algunos heridos.
Según Cataluña, la célula no fue desmantelada
El ministro del Interior de Cataluña, Joaquim Forn, negó que la célula terrorista de Barcelona haya sido desmantelada, como anunció su par del gobierno nacional, Juan Ignacio Zoido. Tras el ataque en La Rambla de Barcelona y en Cambrils, con 14 muertes, emergió esta tensión política entre Cataluña y el gobierno nacional español. “Esta es una investigación que se está llevando a cabo desde los Mossos d’Esquadra (policía catalana). No daremos por desarticulada la célula hasta detallar el paradero de todas las personas que forman parte de ella”, remarcó Forn. “Con las detenciones que se produjeron y la muerte de varios de los terroristas, o en la explosión del chalet de Alcanar (Tarragona) o por disparos de los Mossos, la célula puede darse por desmantelada”, había asegurado desde Madrid Zoido. Las investigaciones continúan y se trata de dar con el paradero de Younes Abouyaaqoub, de 22 años, quien sería el único prófugo.
Te puede interesar...









