El relato en la violación de Thelma es la clave del caso
Guillermo Elía / Agustina Benatti / [email protected]
Cuando una niña, adolescente o mujer denuncia un abuso sexual, su cuerpo se transforma en el territorio de prueba, física y psíquica, a lo que se suman la revictimización y el trauma de afrontar un proceso judicial.
La denuncia que formalizó ante la Justicia nicaragüense la actriz Thelma Fardín, quien fue violada cuando tenía 16 años por el actor Juan Darthés, no sólo implica un punto de inflexión, sino que nos ayuda a repasar el calvario que sufre una víctima en un mundo machista y ante una Justicia carente de perspectiva de género.
Muchos cuestionaron a Thelma olvidando que Darthés ya había sido denunciado por Calu Rivero (por su participación en Dulce Amor en 2012) y Anita Coacci (con quien compartió elenco en la tira Gasoleros en 1999) y Natalia Juncos, con quien trabajó en la novela Se dice amor.
En LMN repasamos cómo es el abordaje que hace la Justicia local en casos similares.
“Que se haya tardado tanto tiempo en hacer la denuncia no es algo extraordinario. Esto tiene que ver con que con el correr del tiempo los niños y adolescentes tienen una reafirmación de la personalidad, ahí se dan cuenta de lo que han vivido, por eso las denuncias llegan mucho más tarde”, detalló el fiscal de Delitos Sexual Andrés Azar.
Tanto para la fiscalía como para forenses consultados, la pericia médica para comprobar el abuso no va a aportar nada. “No nos va a ayudar la pericia médica, que es una prueba fundamental, pero no va a tener ninguna influencia en la causa. Es algo normal en víctimas que con el correr de los años se convirtieron en sexualmente activas y el cuerpo no nos arroja evidencia física, pero esta no es la única prueba”, detalló el fiscal.
“La piedra fundamental en todos los casos de abuso es el relato, que tiene que estar corroborado con alguna prueba como, por ejemplo, la inspección ocular del lugar del hecho y testimonios de las personas a las que les reveló el abuso, y eso ayuda a la coherencia del relato”, confió Azar, para quien es clave apuntalar el testimonio de la víctima.
Para la fiscalía, las pericias psicológicas son vitales por lo que hay que contener a la joven que sufre un proceso de revictimización y trauma. “Pero este es un precio durísimo que tiene que pagar para llegar a la cura de la víctima. Y en estos casos siempre hay una relación de poder con el victimario que hace mucho más difícil el develamiento”, concluyó el fiscal.
“El develamiento, que en algunos casos nunca ocurre, se debe a una circunstancia que hace reflotar lo vivido y acompañado hace sentirse seguro de que puede afrontarlo”, dijo Andrés Azar, fiscal de delitos sexuales de Neuquén
Lo acusaron por violar durante 4 años a una nena
Durante cuatro años, un hombre se aprovechó de la confianza que depositó en él la familia de su pareja y de los momentos en que quedaba al cuidado de su cuñada, de tan sólo 10 años, para violarla en reiteradas oportunidades.
Los abusos sexuales ocurrieron en la casa familiar, ubicada en la localidad de Vista Alegre. Ahora la Justicia lo acusó por los ataques.
Ayer se realizó una audiencia en la que la jueza María Gagliano avaló el pedido de la fiscalía y acusó al agresor por los delitos de abuso sexual con acceso carnal reiterado, agravado por la condición de guarda transitoria.
Asimismo, la magistrada fijó un plazo de cuatro meses para realización de la investigación del caso.
Durante la jornada estuvieron presentes el fiscal de delitos sexuales Andrés Azar y la defensora de los Derechos del Niño y el Adolescente, Silvia Acevedo.
El acusado, por su parte, fue representado por el defensor oficial, Fernando Diez.
Los abusos sexuales ocurrieron en un período comprendido entre 2014 y junio de 2018, en la vivienda de la niña ubicada en la localidad de Vista Alegre.
En esas circunstancias, el acusado violó en reiteradas ocasiones a la víctima, desde los 10 años hasta los 14, cuando la niña pudo develar el calvario que estaba sufriendo y logró contarlo a su familia.
Al respecto, la fiscalía indicó que el hombre se aprovechó de la confianza que le había depositado la familia, dado que se trataba de la pareja de la hermana de la niña, por lo que quedaba al cuidado de la pequeña.
Se aguarda que la causa sea elevada a juicio por la fiscalía en marzo del próximo año.
La paralización que sufre un niño o un adolescente ante una agresión externa es una forma de defensa que en otros casos puede ser activa.
Las víctimas sufren la negación y la despersonalización
Un forense explicó que las víctimas de abuso atraviesan en ese momento un proceso de negación (“esto no me puede estar pasando”) y despersonalización (“no me puede estar pasando a mí”). Esto es lo que muchas veces las deja en shock y no asimilan hasta tiempo después que han sido víctimas de abuso.
Es clave en la pericia psicológica, que no debe ser el único elemento de prueba, no ser intrusivos y tratar de detectar la huella psíquica que ha dejado el abuso. Los agresores, que se niegan a este tipo de pericias, suelen tener la capacidad de detectar personas vulnerables sobre las que actúan en manera ambigua generando confusión y hasta un efecto hipnótico.
Los defensores son los que principalmente se oponen a que el agresor sea peritado y hasta le aconsejan no prestar consentimiento. En este escenario sólo la mujer violada y vulnerada termina siendo revictimizada.
Romper el pacto de silencio. Alejandra Parra. Psicóloga
Para contar que fuiste víctima de abuso necesitás que alguien te crea. Ese alguien puede ser una persona concreta o un contexto social que crea lo que vos decís. Muchas de las personas que lo han sufrido lo pudieron contar, pero nadie les creyó, entonces quedó ahí, con los efectos que eso tiene. Es una situación muy traumática que no es fácil ver, uno de los mecanismos de defensa es la negación. Además, muchas de las personas que son abusadas lo viven como algo individual, que les pasa por su culpa y eso hace que también lo dejen en secreto. Cuando logran ver que a otras personas les pasó lo mismo y que no es su culpa, lo pueden pensar de otra manera. Son cuestiones individuales, pero también sociales. Siempre hay una relación de poder y el abusador se vale de eso, lo tiene muy claro. Lo usa para asegurarse de alguna manera el silencio. Romper el pacto de silencio es de alguna manera la cuestión más difícil, pero es lo que permite que otras víctimas puedan hablar.
LEÉ MÁS
Tras la denuncia de abuso contra Darthés, se dispararon las denuncias
Thelma Fardín denunció que fue violada por Juan Darthés cuando era menor
Te puede interesar...











