El clima en Neuquén

icon
15° Temp
52% Hum
La Mañana

Empresas familiares exitosas

La columna de Stamateas. Doctor en Psicología, sexólogo clínico y escritor (www.stamateas.com.ar).

Cuando yo era chico, mi papá y mi mamá tenían un kiosco. Desde muy pequeño, ellos siempre me repetían: “Vos vas a estudiar para ser contador para que así seas el contador del kiosco”. Todo era en función del kiosco y de mis padres. Una empresa familiar.

Muchas personas trabajan en empresas familiares. Según las estadísticas, el 75% se funde y funciona a lo sumo tres generaciones. El abuelo funda la empresa, el hijo la mantiene y el nieto la funde. ¿Por qué sucede esto? Cuando un varón crea una empresa desde cero, dicha empresa pasa a ser “su hijo afectivo”. Sin embargo, no ocurre lo mismo en la mayoría de los casos con las mujeres.

Si un varón va a trabajar a una empresa que no fue creada por él, no la considera su hijo porque no la vio crecer. Pero una empresa que arrancó de cero y su fundador la ve crecer se convierte en un hijo: el producto del esfuerzo del trabajo, de la lucha, de atravesar situaciones negativas y salir adelante.

¿Por qué un papá quiere que su hijo continúe con la empresa familiar? En realidad, quiere que cuide la empresa y siga adelante con esta. Muchos padres les transmiten a sus hijos este sentir. Sin embargo, la gran mayoría de ellos no lo comparte. ¿Por qué? Porque cometieron el error de pensar primero en su “hijo empresa”, colocando a su hijo biológico en segundo lugar.

Ese hijo tiene que empezar de abajo para comprender todo el negocio porque no está listo para ser el número dos. Como es el hijo y el heredero de todo, muchos padres lo ponen a su lado. Pero como no empezó de cero, comienza a hacer tonterías. Si un joven no puede vivirlo desde abajo, no podrá apropiarse del negocio, no podrá sentir que es suyo. Los expertos afirman que tiene que pasar por todas las tareas para ir ganando experiencia y ser formado.

Lo segundo que debe hacerse en estos casos es que, a medida que ese hijo crece con la empresa, se le permita añadirle esas cosas nuevas que él quiera probar. Es decir, que pueda contribuir con algo suyo. Si sólo el padre tiene el control remoto de la empresa, en algún momento ese hijo se irá porque sentirá que no la puede llevar más allá.

Lo tercero que este hijo necesita es tener un rol claro y diferenciar el trabajo de la familia. De no hacerlo, la cena familiar será un caos y habrá reclamos: “¿Por qué no hiciste esto o aquello?”. Los roles en cualquier ámbito siempre tienen que estar claros, para que nadie intente ocupar el lugar de otro y pueda así cumplir su propia tarea eficientemente.

Resumiendo, para que una empresa familiar en manos de hijos o nietos perdure en el tiempo, ellos tiene que comenzar de cero, ponerle su toque personal e ir creciendo en su entrenamiento para llegar a estar capacitados para llevar todo adelante.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a [email protected]

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas