Andrea De Pascalis
Neuquén
En la city bancaria la gente se mueve con apuro en apenas tres cuadras que concentran el caos. Adentro, los bancos están atestados de gente que espera y, afuera, los autos y los bocinazos contribuyen, también, con su cuota de tensión en la calle.
Se trata de una imagen que se repite los primeros quince días del mes. Luego ese ritmo se apacigua, aunque siempre conserva la posibilidad de una tensión siempre a punto de volver a aparecer.
Por eso, la idea de cambiar el horario de apertura y cierre de bancos se instaló como una posibilidad para que circular en el centro sea más fácil, en una ciudad donde los espacios parecen contraerse por la mayor cantidad de autos y habitantes.
La iniciativa, impulsada por el intendente Horacio Quiroga en una entrevista con LM Neuquén, tiene el OK de los vecinos consultados, que la consideran una "buena idea", pese a que ya sumó el no del sindicato que representa a los empleados del sector (ver aparte).
. Para quienes viven en el centro, el cambio da lo mismo, y los jubilados, acostumbrados a levantarse temprano, prefieren las primeras horas de la mañana.
En la visión de algunos habitantes de la ciudad, la modificación podría tener un impacto positivo en lo que viven día a día, también, en las rutas que comunican esta ciudad con otras ubicadas en la Confluencia: "A las ocho de la mañana transitar por la multitrocha de la Ruta 22 es un verdadero dolor de cabeza. Me parece que es una buena idea", comentó Santiago, ayer, en una de las esquinas del microcentro.
Según contaron algunos vecinos consultados, para los que trabajan en horario corrido, el cambio sería de gran beneficio porque cada vez que deben hacer un trámite en los bancos tienen que pedir permiso en el trabajo para salir. El cierre a las 15 sería un alivio para muchos que tendrían la última hora del día para trámites bancarios.
Otros dicen "ni"
A otros "les da lo mismo", y apuntan a que los municipios de la región trabajen en la posibilidad de un sistema de transporte con más opciones para llegar a la capital.
"Es una buena idea, venimos de El Chañar una vez al mes y si no conseguimos transporte a horario nos puede pasar que lleguemos tarde y encontremos todo cerrado. También nos tenemos que levantar muy temprano para llegar a horario porque tenemos dos horas más de viaje si venimos en colectivo", contaron Claudia y Antonio ante una consulta de este diario.
Para otros consultados ayer por la mañana, el problema era otro: "En vez de pensar estas cosas, que se preocupen de cumplir la media hora de espera que dice la ley. Hace una hora que estoy esperando y me queda una hora más. Sería más importante que se ocupen de eso", concluyó José, otro de los consultados, aludiendo a la normativa que pone límites para el tiempo de espera.
Los empleados quieren que siga todo igual
Neuquén
Para los trabajadores de los bancos, quienes deben cumplir el horario y modificar su vida cotidiana si la propuesta del intendente Horacio Pechi Quiroga prospera, es una muy "mala idea".
Si bien ninguno objetó los fundamentos del intendente por considerar que no son ellos los que puedan opinar sobre el tema, sí consideraron que desde el movimiento diario que tiene el banco y las demandas de la gente esta propuesta no sería una solución.
"Nos complicaría la vida. Terminaríamos llegando a casa a las siete de la tarde", comentó Gerardo, de un banco privado de la calle Juan B. Justo.
"Habría que pensar también en un cambio más integral, porque acá el comercio cierra a las 12 y abre por la tarde. Ellos cierran, vienen, hacen el depósito y se van a sus casas. Y cuando cierran, el movimiento terminó", agregó José Mauro, de otro banco.
"Trabajé en ese horario en La Plata. No funciona. Acá todo se rige con la administración pública y el comercio. Trabajar después de las 13 no sirve", agregó Hugo Tapia, delegado de otra entidad.
Tal como lo adelantó este diario, el intendente Quiroga piensa en promover el cambio de horario para lograr una mejora en el tránsito de la capital provincial.
Así se descomprimiría la cantidad de vehículos que circulan por las calles de la ciudad, en un contexto donde, en promedio, hay dos vehículos por habitante.
En paralelo, el Municipio también piensa en impedir que los vehículos pesados entren.
La ciudad, pero otras localidades de la confluencia padecen el dolor de cabeza de los camiones que trasladan equipos y otros insumos a los yacimientos en Vaca Muerta. Muchos de ellos pasan por la capital provincial.
Te puede interesar...









