Klagenfurt, Austria > Croacia está viviendo una fábula en la Eurocopa de Austria y Suiza. Todo le sale bien, incluido el regreso goleador de Ivan Klasnic, que con su doble trasplante de riñón, del que fue revisado ayer en Bremen, se convierte en símbolo del momento dulce del equipo.
Sólo 15 meses después de las operaciones, Klasnic, de 28 años, se convirtió en el primer jugador trasplantado en jugar en una Eurocopa y en marcar. Cuando salió de la cancha a los 74 minutos del encuentro entre Polonia y Croacia del lunes con el tanto del triunfo ya en el bolsillo, coronó con éxito un camino duro.
Klasnic recibió un riñón de su madre en una primera operación en enero de 2007, pero su cuerpo lo rechazó. El delantero se tuvo que someter a una segunda intervención tres meses mas tarde, siendo en esa ocasión su padre el donante. Y entonces todo funcionó.
En noviembre volvió a jugar en la Bundesliga con el Werder Bremen y ahora se reencontró con el arco con la casaca nacional.
«Es como una segunda vida, siento que es un sueño. El gol se lo dedico a mi familia. Fue un año duro, pero espero que termine bien», dijo el delantero. En la Euro se sometió a un control rutinario y regresó con su equipo, que el viernes juega los cuartos de final ante Turquía.
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