El Fondo Soberano Ruso anunció que la vacuna contra el coronavirus desarrollada en ese país, la Sputnik V, sería producida en Francia, Italia, España y Alemania. Sin embargo, un vocero del Ministerio de Industria de Francia ha desmentido tal acuerdo, al menos con el Gobierno de su país.
"Francia no ha identificado un sitio que cumpliera con sus criterios (los de la Sputnik V)", aseguró el portavoz del Gobierno francés, quien advirtió que "hasta donde sabemos, ninguna empresa en Francia ha firmado ningún contrato para producir la vacuna Sputnik V".
Las declaraciones que desmienten la producción de la Sputnik V en Francia van en contraposición al anuncio de contratos supuestamente firmados entre el Fondo Ruso y los países nombrados, incluyendo Francia, para producir la Sputnik V en laboratorios locales de esas naciones.
El anuncio de tales acuerdos supuestamente firmados entre Rusia y los cuatros países europeos, fue realizado por el difector del Fondo Ruso, Kirill Dmitriev, en declaraciones radiales este martes, 9 de marzo.
¿Por qué los rusos no confían en la Sputnik V?
El 62% de la población rusa no confía en la vacuna contra el coronavirus, desarrollada en su propio país, la conocida Sputnik V. Así lo revela una encuesta del Centro Laveda.
Según el estudio, casi dos tercios de los rusos cree que la Sputnik V es un arma biológica, pese a que cada vez son más los países que confían en su eficacia, especialmente en naciones América Latina donde incluso es aplicada desde el pasado mes de diciembre, como en la Argentina.
El nivel más alto de rechazo hacia la Sputnik V en Rusia está ubicado entre chicos de 18 a 24 años, según la encuesta del Centro Levada. Los entrevistados citaron efectos secundarios como la principal causa para no vacunarse; entre ellos, fiebre y fatiga.
La encuesta del Centro Levada sobre la valoración de la Sputnik V en su propio país fue realizada a 1601 personas en 50 regiones de Rusia.
Hasta la fecha, Rusia registró casi 4.3 millones de casos positivos de COVID-19 desde el inicio d ela pandemia en el 2020. Este país ya ha desarrollado al menos tres vacunas aprobadas contra el coronavirus, entre ellas, la Sputnik V.







